sábado, 8 de octubre de 2011

evolucion......


En primer lugar una mayoría de seres humanos están ya liberados del karma del pasado, si saben amar de verdad, si saben perdonar de verdad, si saben ser generosos con los demás, si conocen sus fracasos, sus debilidades y están dispuestos a ayudar a los demás.
Este planeta es la escuela del AMOR con palabras mayúsculas, pues el amor es el pegamento de unión de todas las partículas y células en nuestro organismo. Todo se relaciona porque encuentra como encajar, como juntarse y sentirse cómodos, las moléculas que se relacionan tienen huecos donde encajan los salientes de otras moléculas con las que se relacionan ya que encajan la una dentro de la otra. Todo esto son diferentes manifestaciones de la CONcienCIA del amor.

Vamos a ver que el corazón es la primera estructura que aparece en el embrión y lo primero que sale es la lengua, por eso es algo tan sagrado que refleja la entrega y encajar la boca de una persona en la boca de la otra en un beso. Incluso el centro de nuestra galaxia tiene forma de corazón. Es obvio que en esta escuela hemos escogido experimentar con el bien y el mal, y si hemos generado maldad en contraposición a bondad y no podríamos reconocer que es el verdadero amor sin experimentar también el desamor y el miedo. Es como tener un punto de vista de incoherencia hacia la entropía o de coherencia hacia la sinergia.

Vamos a ver como el corazón es el órgano maestro de las emociones y la intuición. Da coherencia a todos los ritmos del cuerpo, es mas viejo que el cerebro, aunque no tiene la importancia de las estructuras cerebrales Pineal-Hipotalamo-Pituitaria es lo que nos acerca a percibir a nuestro entorno inmediato y a todas las personas de nuestro alrededor, de quienes depende nuestro bienestar interior y amor a uno mismo. Y como la comunicación verbal es otro proceso hacia la resolución de todo aquello que necesitamos ver afuera de lo que sentimos adentro.
Por esto la conexión del Timo con el hueso Hioides ha sido crucial en la evolución que ahora estamos completando para dar lugar a otro salto evolutivo hacia seres mas espirituales y angélicos.

PLANETA CORAZÓN

El amor es lo único que tiene sentido en esta vida y esto depende del Timo, sin embargo todavía estamos sufriendo la incomprensión de la separación individual de nuestro ego. 

El llanto viene del Timo y nos duele el centro del pecho. Nuestro llanto cuando éramos bebes viene del Timo, el dolor del alma viene del Timo. Los bebes tienen el Hioides en la fosa nasal que mantiene la nariz abierta y respirando mientras traga alimento. A base de llorar el Timo se encoje y ejerce una estiramiento en el Hioides por todos los complicados músculos del cuello y lo baja a la posición del cuello encima de la Laringe para articular complicados sonidos que expresen el dolor profundo del alma, la incomprensión de lo que hacemos aquí. Esto sucede cuando el niño comienza a balbucear a expresarse con sonidos. El Hioides es responsable de no poder articular palabras también al girarse y bloquearse en momentos de emociones excesivamente fuertes, el dolor sube entonces al cuello por no encontrar palabras para expresar ese dolor del alma. Las lagrimas vienen por su relación con el Hipotálamo y tiene componentes especiales sanadores que debemos introducir en nuestra boca. El canto es otra liberación y expresión del dolor que ayuda al Hiodes a desbloquearse. Si no podemos verbalizar y hablar de nuestros sucesos traumáticos y las relaciones dolorosas del pasado, el Hioides sigue ejerciendo unas tensiones sobre el Timo que evita abrirse al AMOR compasivo, incondicional, a la intuición y a la igualdad en el DAR y el RECIBIR.

Hace 100.000 años después del Neathertal sucedió esta bajada del Hioides en nuestra evolución para dar al ser humano una capacidad increíble de comunicación verbal de sus sensaciones y emociones que ayudo a desarrollar el intelecto al poder expresar lo que siente en palabras y proyectarlo fuera del cuerpo para observarlo con el pensamiento.

Hacer Biofeedback lo que se llama en ingles sistemas informaticos de retroalimentación es muy importante con la voz, para que la persona tome conciencia de cómo habla, de cuando se da energía y armonía al hablar y cuando no, Y sobretodo el entusiasmo es la emoción mas sanadora de todas.
Vamos a ver aquí como funciona el programa que he creado para hacer un análisis espectral de la voz y sus armonicos y como esto puede ayudarnos a tomar conciencia de nuestra salud a un niver energético y vibracional. La voz baja y se hace mas grave, solo hablamos con dos notas musicales cuando enfermamos, y cuando tenemos entusiasmo y ganas de vivir tenemos de todas las notas sube a mas aguda, como mas joven y esto descifra el estado de salud. Con el algoritmo de la física la transformada de Fourrier vais a ver dos instrumentos guiados hacia la salud y la conciencia
El BiosonicFFT creado por mi que vamos a unirlo a electrocardiograma y encefalograma de Dan Winter el Heartuner.

Son dos instrumentos que nos ayudan a conectar con nosotros mismos y sobretodo retomar el poder de sanación. Al unir la medicina con la física todos vamos buscando entender como sanamos, ya que es un estado vibracional de coherencia, de armonía y de conexión de todos los ritmos y sistemas del cuerpo, asi funcionan al unisono y nos llevan a una mayor armonía y sanación....    

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domingo, 2 de octubre de 2011

de la vida y sueños...........

 

Lo más difícil de aprender

es

ESPERAR

*

*

Todo proceso de transformación necesita su tiempo

No sirve de nada forzar

Es necesario aceptar

y disfrutar del camino

En él está la verdadera vivencia

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes:- ¿Hacia dónde te diriges?, le preguntó.Sin dejar de caminar, la oruga contestó:- Tuve un sueño anoche; soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.
Sorprendido, el saltamontes dijo, mientras su amigo se alejaba:- ¡Debes estar loco!, ¿Cómo podrías llegar hasta aquel lugar?- !Tú, una simple oruga!. Una piedra será para ti una montaña, un pequeñocharco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse.
La oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor aconsejaron a nuestro amigo a desistir de su sueño!-¡No lo lograrás jamas! - le dijeron -, pero en su interior había unun impulso que lo obligaba a seguir.
Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar:
- Estaré mejor, fue lo último que dijo, y murió.Todos los animales del valle por días fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal mas loco del pueblo.


Había construido como su tumba un monumento a la insensatez. Ahí estaba unduro refugio, digno de uno que murió "por querer realizar un sueño irrealizable".
Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en unaADVERTENCIA PARA LOS ATREVIDOS. De pronto quedaron atónitos.Aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco,como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo lashermosas alas arcoiris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: UNA MARIPOSA.
No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría:se iría volando hasta la gran montaña y realizaría un sueño; el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir.
"Todos se habían equivocado". Dios no nos hubiera dado la posibilidad de soñar, si no nos hubiera dado la oportunidad de hacer realidad nuestrossueños...Si tienes un sueño, vive por él, intenta alcanzarlo, pon la vida en ello y si te das cuenta que no puedes, quizá necesites hacer un alto en el caminoy experimentar un cambio radical en tu vida y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y circunstancias distintas: !!LO LOGRARAS!!!!
LUCHA CON TODAS TUS FUERZAS POR LO QUE DESEAS Y EL ÉXITO EN LA VIDA NO SE MIDE POR LO QUE HAS LOGRADO, SINO POR LOS OBSTÁCULOS QUE HAS TENIDO QUE ENFRENTAR EN EL CAMINO.
ALCANZARAS TUS SUEÑOS. NO IMPORTA LAS VECES QUE LO INTENTES SIGUE HASTA EL FINAL.

 

  




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virgilio

sábado, 1 de octubre de 2011

genesis humana**** EL ALMA.

 
 
El hecho de aceptar la hipótesis de visitas extraterrestres en un pasado lejano abre un amplio abanico de posibilidades de cómo pudieron desarrollarse los acontecimientos a su llegada. Entre esas posibilidades, podríamos destacar que en algún momento dichos visitantes pudieron interferir premeditadamente en la evolución de nuestros antepasados. Hagamos un poco de prehistoria: el primer homínido, conocido con el nombre Australopithecus (4 millones de años aproximadamente), dio lugar al Homo habilis (2,5 millones de años) el primer espécimen del género Homo, al que pertenecemos los seres humanos modernos, los Homo sapiens sapiens. En algún punto de esta evolución de cuatro millones de años, es posible que alguno de nuestros ancestros haya podido ser manipulado genéticamente para servir a los propósitos de estos antiguos viajeros.

Todos los seres humanos formamos parte sin excepción de la especie Homo sapiens sapiens, existiendo a su vez distinta familias o razas divididas inicialmente en cuatro grandes grupos: negroide, caucasoide, australoide y mongoloide, diferenciadas desde la prehistoria por diferentes motivos como podrían ser la climatología o la alimentación propicia de su área geográfica. En cualquier caso todos los genetistas inician el periplo de nuestra especie hace unos 143.000 años aproximadamente, basados en los estudios de una hembra Homo de procedencia africana, conocida popularmente como la "Eva mitocondrial". De ella descenderíamos todos los individuos de las cuatro familias o razas citadas anteriormente, como sugiere la comparación del ADN mitocondrial de distintas razas y regiones que señalan claramente que todas las secuencias de este ADN tienen la misma envoltura molecular que la "Eva" africana. Las mitocondrias son unos elementos celulares que sólo pasan de la madre a las hijas, de la misma forma que el "cromosoma Y" sólo se transmite de varón padre a varón hijo. Y he aquí un gran punto de confrontación en la comunidad científica, pues también existe un "Adán cromosoma Y" de origen africano que a pesar de que asimismo prueba de manera irrefutable que todos descendemos de él, no coincide en el tiempo con "su Eva". Para "ella" se ha estimado una antigüedad aproximada de 143.000 años, mientras que a su supuesto "Adán" se le estima su existencia hace unos 59.000 años. Mucho tiempo de diferencia sin duda para que tan singular parejita a la vez, se proclamaran como nuestros primeros abuelos.

No hay un punto de acuerdo, pero algunos investigadores como el profesor Peter Oefner de la Universidad de Stanford justifican esta contradicción de la siguiente manera:

"…Hace 59.000 años, un solo cromosoma Y empezó a predominar. Todavía podemos verlo en algunos de los actuales habitantes de Sudán y Etiopía. Todos los demás cromosomas Y que venían de los tiempos de Eva, 84.000 años antes, se acabaron perdiendo. La razón de esto podría ser la selección sexual, es decir, que las mujeres preferían sistemáticamente a un tipo de hombres que tendían a llevar el nuevo cromosoma. O quizá esos hombres tenían alguna ventaja selectiva en la caza o en la lucha…"

Dicho de otra manera, en algún momento y por razones desconocidas una mutación dotó a un tipo particular de macho de la especie Homo Sapiens, de una aureola a mitad de camino entre la sensualidad de Rodolfo Valentino y las manitas de MacGyver, que encandiló a todas las hembras hasta el punto de poner de "patitas en la calle" a los que habían sido hasta el momento sus vetustos, primitivos y peor dotados compañeros, condenándoles cruelmente a una abstinencia sexual de por vida, y demostrando hasta el día de hoy quién lleva realmente los pantalones en la cueva, perdón, digo… casa.

Si no fuera así, ¿tuvo algo que ver en ese desencuentro entre "Adán y Eva" la posibilidad que barajábamos inicialmente de una hipotética intervención extraterrestre?

Según los paleontólogos y genetistas, hace unos 70.000 años los descendientes primero de "Eva" y después de "Adán" emigraron rumbo a Asia y Oriente Medio desde las tierras de África, para posteriormente dirigirse hacia Europa y América del Norte, saltando de Siberia a Alaska, para proseguir hacia el sur y completar el dominio de todo el continente americano.

¿70.000 años es tiempo suficiente según la teoría evolucionista para conformar todas las diferencias físicas existentes entre las diferentes familias o razas de la especie Homo sapiens sapiens? ¿Cabe la posibilidad de una manipulación genética para diferenciar o acentuar determinadas características físicas y hacerlas más distinguibles las unas de las otras?

 
 
Los Reptilianos
Un grupo de la raza renegada reptiliana Anunnaki de Nibiru y de Alfa Draconis (los "ángeles caídos" o infernales) es habitante entre dos mundos en los planos Astrales Inferiores de la Cuarta Dimensión del planeta Tierra, una región inestable dimensionalmente y no permanente para el establecimiento de una raza galáctica. Morando en este lugar más allá de la percepción sensorial humana, sus integrantes son invisibles a los seres humanos permitiéndoles así el poder trabajar "detrás de bambalinas", como los titiriteros en un teatro de marionetas, en la posesión temporal o permanente y la manipulación de la humanidad "durmiente", es decir, que vive en el sopor de la vida material, y actuar en los gobiernos terrestres a través de agentes humanos mañosos y sin escrúpulos. Debido a la proximidad a la tercera dimensión pueden manipular y sentir a esta dimensión. La sabiduría popular llama a estos seres, "demonios."
Cabe aquí la observación que la raza reptiliana es una de las razas extraterrestres más antiguas de la galaxia, esparcida por muchos universos y con cantidad de variaciones. Son seres creadores expertos en manipulación genética y crearon prácticamente a los humanos terrestres. Gran parte de nuestro ADN es reptiliano. Y gran parte de las semillas estelares encarnadas en este planeta para el despertar a la Era de Acuario son de familia estelar reptiliana. Los reptilianos Crísticos forman parte del Comando Ashtar y están bajo la autoridad del Cristo Cósmico representado por el Señor Jesús Sananda.
Los reptilianos aquí referidos son un grupo de seres caídos de gracia, unos criminales galácticos que rehusaron reformarse y seguir la ascensión de sus hermanos de raza, en lugar de esto, persisten en su camino torcido. No obedecen ningunas leyes galácticas ni se aferran a ningún protocolo. Son una minoría astuta y altamente malvada dentro de las razas galácticas, aquí referidos como seres infernales o satánicos, que siguieron a su líder Lucifer o Satán. Tienen un pasado oscuro de destrucción de mundos y guerras galácticas antes de tomarse a la fuerza al planeta Terra o Shan.






Estos seres solo entienden poder material impuesto a la fuerza mediante armamento, control y manipulación de otros y miedo propio e infligido en otros. Para ellos esa es la única realidad posible y verdadera. Ellos tienen un profundo miedo interior. El mundo desde su perspectiva es un compuesto de fuerzas opuestas compitiendo por el poder, no hay unidad. Sus dioses y sus ideales son los guerreros máximos.
Desafortunadamente estos seres no andan solos: a ellos se unió otro grupo renegado de Zeta Reticuli (aclaramos que no todos los Zetas caen en esta categoría, los hay positivos). Estos renegados Zetas han hecho pacto con varios gobiernos terrestres e investigan proyectos híbridos, clonado, son responsables de abducciones, etc.
¿Dónde se encuentran?
En cuanto a los reptilianos, se dice que la mayor parte de sus apariciones provienen de los Estados Unidos, viven en ciudades subterráneas. Son muy pocos los informes de reptilianos en otros países. Han sido representados en más de una ocasión en libros, series o películas (la serie y film "V"). En todas ellas han sido asociados con actividades malignas, ya sea invasión, rapto de seres humanos o animales para alimentarse o devastación de los recursos.
Una supuesta criatura muy famosa asociada a este tipo de extraterrestre, es el chupacabras. Se dice que estos seres se alimentan de la sangre del ganado. Además, los presuntos testigos suelen describir a seres de pequeño tamaño, con largos colmillos, alas y cuerpo similar al de un perro. Algunos ufólogos y los criptozoólogos no consideran al chupacabras como un extraterrestre, sino como una especie animal aún no descubierta por la ciencia.
Los reptilianos tienen otras razas extraterrestres que utilizan como siervos: Los Grises. Éstos se encargan de realizar el "trabajo sucio" fuera de sus ciudades subterráneas.
Los Grises
Los Grises, son la forma más frecuentemente referida en los casos de abducción extraterrestre y en la cultura popular. Esta tipología describe a alienígenas humanoides de aproximadamente de 90 a 150 cm de altura; piel de color gris —de ahí la denominación hecha por los ufólogos—, con cabezas grandes, brazos y piernas delgados, ojos negros grandes y ovalados, y de los que se presume son altamente inteligentes, en incluso capaces de utilizar habilidades psíquicas. Según algunos testigos, esta piel es un traje que recubre su verdadero cuerpo.
Algunos científicos creen que sería perfectamente posible que existan personas con estas características físicas: la piel gris y los oscuros y enormes ojos negros indicarían que el planeta natal de estos hipotéticos seres sería irradiado por una radiación solar muy débil (a la falta de luz, los ojos deben agrandarse, y la pigmentación de la piel se habría atrofiado). Por otro lado, el cuerpo pequeño y la enorme cabeza indicaría la evolución intelectual de éstos seres (al incrementarse la capacidad de discernimiento y la habilidad tecnológica, el cerebro se habría agrandado, y al no depender de la fuerza bruta para sobrevivir, los músculos y toda la contextura física se habría encogido).
Según las descripciones de quienes dicen haber estado en contacto con ellos, estos individuos no expresarían ningún tipo de emoción o sentimiento, lo cual es una característica que suele atribuirse al estereotipo de que a causa de sus grandes cerebros superdesarrollados su intelecto sería su mas latente rasgo psicológico dominante y eso habría eliminado cualquier rastro de instinto o emoción humana.
 
Es muy común, en todas las mitologías, las andanzas de estos seres reptiles (aunque no siempre eran de forma humanoide, como se les describe hoy en día), aunque estos reptiles no siempre eran hostiles hacia los humanos. Muy común son también los mitos sobre la "Serpientes de la sabiduría" quienes iluminaban a la humanidad. En el libro del Génesis, Dios castiga a la serpiente por haberle dado a Eva la fruta prohibida declarando; "sobre tu vientre andarás y polvo comerás todos los días de tu vida" (Génesis 3:14), de esta manera la Biblia daba a entender que la serpiente antiguamente tenia, brazos y piernas, que al ser maldecida le fue quitado el privilegio.Así pues, de esta manera la serpiente es pintada en el arte occidental como un humanoide (mujer) con cola de serpiente, y algunas veces con patas a forma de lagarto, como en una pintura de Bosch's El ultimo juicio. Como ejemplo Quetzacoalt la Serpierte Emplumada. El dios Tolteca y maya llamado Gucumatz era descrito como una "serpiente de sabiduría" la cual le dio el conocimiento a la humanidad. Su contraparte Azteca llamada Quetzalcoatl que fue quien les enseño las ciencias. En Yucatan, es llamado Kukulkan.
 
La tribu Hopi llama a una raza de reptoides los Sheti, o "los hermanos serpiente", que viven bajo tierra. La tribu Cherokee y otras tribus estadounidenses se refieren también a las gentes reptil u otras razas de reptoides.En la mitología precolombina de Colombia, la diosa Bachue ,(la primera mujer) se transforma en serpiente. Ella también es llamada la Serpiente Celestial.
 
David Icke

Según David Icke estos reptoides son la fuerza oculta detrás del control mundial sobre la humanidad. También afirma que la mayoría de los líderes mundiales de cualquier estructura social que van desde, George W. Bush, los Rockefeller, los Rothschild hasta la familia real de Inglaterra, son de hecho reptiles humanoides de 7 pies de altura, que se alimentan primordialmente de sangre. De acuerdo con una entrevista con David Icke, Christine Fitzgerald, una confidente de la princesa Diana, cuenta que Diana le dijo, que la familia real eran alienígenas reptilianos, y que ellos podían mutar de forma.
 
De acuerdo con sus investigaciones, muchos de los miembros de la realeza europea, y presidentes de los Estados Unidos han sido reptiles humanoides. Desde su punto de vista, Icke afirma que las políticas de seguridad después del 11 de septiembre es el producto de una conspiración de parte de los reptiles para esclavizar por medio del temor a la humanidad, siendo George W. Bush un siervo de los lagartos.
En el caso por muerte de una fan de David Icke en el 2003, la figura reptiliana no falta, fue convicta por matar la exesposa de su novio, Girly Chew Hossencofft. Este caso fue cubierto por la cadena Court TV, proveyendo así una exposición nacional de las teorías conspirativas y de estas criaturas. Diazien Hossencofft supuestamente ordenó a Henning para que la muerte de Girly sirviera de lección a los reptiles. El tema de la conexión con el origen reptil de Bush salió a relucir. Ambos, Henning y Hossencofft están cumpliendo cadena perpetua.
 
 
Los Annunaki o Nefilim (Nibirunianos)
Los Annunaki (tambien llamados Annuna – Hijos de Anu) fueron los dioses confinados en el mundo subterraneo, también se dice que vivían en Dulkug o Dulku , el "montículo santo". En el texto sumerio sobre "El descenso de Innana al Mundo Bajo" se identifica a los Annunaki como los siete jueces del Mundo Bajo.
Para otros son una familia de dioses inmaduros, separados de sus padres y abandonados en un mundo que se estaba recuperando de una batalla con una estrella de la muerte.
La leyenda sumeria dice que existe un planeta más en nuestro sistema solar, llamado Nibiru por los sumerios, que tiene una órbita elíptica similar a la de un cometa y que tarda 3600 años en dar una vuelta completa alrededor del sol.
Una reptiliana esculpida: los anunnaki les dijeron a los sumerios que en las esculturas, que no los mostrara en su verdadera forma. Podéis entrar y ver los vídeos completos en: nuestros orígenes extraterrestres.
Sitchin, así como otros investigadores sostienen la teoría de que los antiguos sumerios conocían la existencia de todos los planetas del Sistema Solar, desde Mercurio a Plutón, éste último descubierto a principios del siglo XX. Y la presencia de un planeta más, con una órbita alrededor del Sol gigantesca (cada 3.600 años), del cual procedían los "Annunaki", los dioses de su panteón y que en sus principios fueron el génesis de la vida sobre la Tierra y la causa de la rápida evolución del hombre en nuestro mundo mediante intervención genética.
Los habitantes de este planeta, eran los Annunaki (Sitchin les denomina Nefilim).
La razón real por la que los Annunaki bajaron a la tierra está confusa:
Martin opina que hubo un choque entre Nibiru o una de sus lunas con Tiamet (el planeta que estaba entre Marte y Jupiter)
Opina que hubo una gran nave espacial (Nibiru 2) que fue a colonizar la tierra (iban 12 parejas).
Sitchin opina que vinieron en busca de metales que se estaban agotando en su planeta.
Ambos opinan, y la tradición sumeria asi lo menciona, crearon a los hombres para que les sirvieran. De alguna forma utilizaron a los hombres como esclavos.
La creación del hombre según los mitos sumerios es muy parecida a la biblia, Enki tomo arcilla y le dio forma, por invitación de Nammu, aunque las primeras formas no fueron satisfactorias.
Los humanos veían a estos seres como dioses, ya que eran inteligentes, poseían muchas tecnologías y conocimientos y tenían una gran longevidad, aunque eran mortales. Estos seres fueron llamados por los sumerios Annunaki. El término que menciona la Biblia es Nephilim (recordemos que la Biblia es una copia de las tradiciones sumerias), aunque algunas traducciones erróneas del termino los denomina "gigantes".
Según los sumerios, sus dioses (estos seres) bajaron a la tierra desde el cielo, mucho antes de la llegada de la humanidad. Para los sumerios, al igual que para otros muchos pueblos de la antigüedad, sus dioses fueron seres de carne y hueso que un día habitaron entre ellos y de los que aprendieron numerosas actividades y normas de convivencia.
Ellos vinieron como colonos y explotadores, hicieron de la Tierra su hogar y empezaron a construir ciudades, ciudades que asociaron a funciones determinadas y que estaban gobernadas por Annunakis.
Es sabido que cada ciudad sumeria disponia de un dios y una diosa protectora, esto puede interpretarse como que el gobierno de estas ciudades estaba encargado a parejas de dioses.
Otra evidencia de estos llamados dioses, o seres reales, está en la lista de reyes sumeria, en las dinastias antidiluvianas , cuyos reyes reinaban edades asombrosas, que se medían en sars (equivalentes a 3600 años)
Es curiosa la coincidencia de 3600 años, es un sar, que es el equivalente a un año de Nibiru (el planeta de los Annunaki).
También es curioso la coincidencia con la matemática sumeria, basada en un sistema sexagesimal (multiplos de 60; 60×60=3600), que ha sido el origen de la forma en que tenemos de medir el tiempo (hh mm ss) y en la trigonometria (360 grados).
Si se tiene en cuenta la lista real sumeria, y se consideran los sar de 3600 años, sucede que el periodo antidiluviano, que empezó con la llegada de los Annunaki fue hace 450.000 años, esto hace suponer que los Annunaki vivieron en la tierra muchos años, sin la actual civilización humana, ya que esta apareció al finalizar el reinado de los Annunaki.
El hecho de la creación del hombre es sorprendente en la versión de Frisell, ya que suponde que fuimos creados como unión de dos razas , una de Nibiru y otra de Sirio.
Por otra parte Sitchin, cree que el paraiso era un jardín de los Nibiru, y que el Arbol de la Ciencia era el árbol que nos permitió procrear, ya que al ser hibridos de Annunakis y Hommo Erectus, eramos incapaces de hacerlo. Según esto los Annunaki no querían que los hombres se reprodujeran y cuandolo consiguieron los echaron del Paraiso.
Debemos recordar que los mitos sumerios hablan de un Paraiso llamado Dilmun descrito en el mito de "Enki y Ninhursag". Dilmun es una tierra pura, brillante y santa, regada por 4 rios de agua dulce, llena de lagos y palmeras y arboles. En Dilmun los dioses parían sin dolor.
Para aquellos que tengan interes en profundizar en este, desde el punto de vista cosmológico, recomiendo la web (en inglés) de Andy Lloyd.
 
Para justificar el origen extraterrestre de los conocimiento Sitchin se apoya en dos intrepretaciones de arte sumerio.
Primera: La estela de Naramsin, esta estela celebra la victoria de Naramsin sobre sus enemigos en el campo de batalla. El propio rey ocupa la figura central pisoteando a sus contrincantes con una lanza en su mano derecha, mientras observa desafiante a lo que parece ser una montaña con un extraño diseño cónico y sobre la cual a su vez se pueden apreciar claramente al menos, dos cuerpos celestes, aunque se adivina un tercero un tanto deteriorado arriba del todo.



Sitchin cuestiona que la figura central de toda esta escena sea la del Rey Naramsin, pues a los dioses sumerios al igual que otros muchos de la zona, siempre eran representados con un casco con cuernos, como el de la figura y que supuestamente representa al soberano de Akkad.
También llama la atención la presencia de "dos soles" (o más) en el firmamento, precisamente sobre la cumbre de una no menos sorprendente montaña, y que Zecharia Sitchin asocia más a la figura de un cohete por muy fantástico que pueda parecer.


Zacharias Sitchin


Segunda: Hay un sello del tercer milenio a.C., conocido con el nombre de VA/243. A la izquierda entre dos figuras se aprecia lo que Sitchin ha identificado como el Sistema Solar, en una muestra clara de los elevadísimos conocimientos astronómicos de los sumerios. En la imagen de abajo vemos un esquema más claro de dicha representacion y que Sirchin define de la siguiente manera:
"……Al observar detenidamente una ampliación del Sistema Solar representado sobre el cilindro VA/243, se puede observar que los "puntos" que rodean la estrella son de hecho esferas. Al pequeño Mercurio le sigue un Venus más grande. A la Tierra, del mismo tamaño de Venus, le acompaña una Luna pequeña. A continuación, en dirección contraria a las agujas del reloj, se ve a Marte, más pequeño que la Tierra aunque más grande que la Luna o Mercurio. Luego la antigua representación muestra un planeta desconocido para nosotros, bastante más grande que la Tierra aunque más pequeño que Jupiter y Saturno, que se observan claramente a continuación. Más adelante, otra pareja concuerda perfectamente con nuestros Urano y Neptuno. Por último, también se encuentra allí el pequeño Plutón, aunque no donde lo ubicamos en la actualidad (después de Neptuno), sino entre Saturno y Urano…"
Las anomalías detectadas con el nuevo planeta entre la Tierra y Jupiter, y la extraña ubicación de Plutón, corresponderían a la irrupción cada 3.600 años de un planeta extrasolar que en sus origenes desvió la órbita de Plutón a su actual posición y que chocó seguidamente con un planeta situado donde se encuentra el cinturon de asteroides, que serían los restos de esa colisión.
Posteriormente, lo que quedó del planeta acercó su órbita al Sol, y es nuestro actual mundo, la Tierra.
Los antiguos sumerios llamaban al planeta del que se desgajó la Tierra, Tiamet, y al planeta intruso que originó el choque, Nibiru, de donde procedían sus dioses. Según la mitología sumeria de este choque surgió la vida en la Tierra. Hoy en día, son muchos los científicos que opinan que la vida en la Tierra tal vez tuvo su inicio por la presencia de organismos extraterrestres procedentes de meteoritos u otros cuerpos del espacio exterior que impactaron hace millones de años sobre la Tierra.

Otro Profesor Marco A Reinoso, sobre las ideas de Sitchin avanza esta cronologia de Annunaki , dioses o reyes Antidiluvianos:
Hace 450,000-445,000 años: Los Nefilim arribaron a la tierra "Ki" procedentes del planeta Marduk, se establecieron en la antigüa Mesopotamia, cuando arribaron algunas áreas del planeta estaban cubiertas por el hielo y glaciares, 432,000 (120 Shar), años han pasado entre el primer descenso de los Nefilims en la tierra y el diluvio.
Hace 415,000 años: "Enki" un Nefilim estableció la ciudad de Larsa.
Hace 400,000 años: Sobreviene un gran período interglaciar, Enlil otro Nefilim arriba a la tierra "Ki",y establece rutas marítimas hacia el sudeste de Africa y organiza extracción del oro en las minas.
Hace 360,000 años: Los Nefilim establecen el gran centro metalúrgico Bad-Tibira para trabar y moldear el oro para los componentes espaciales y sus ciudades de oro que son construidas.
Hace 300,000 años: Anunaki , Enki y Ninhursag, otros Nefilim, intervienen en la genética de algún mono para crear a los trabajadores primitivos que utilizarían en la extracción del oro en las minas.
Hace 25,000 años: El homo-sapiens se multiplica y esparce por otros continentes.
Hace 13,000 años: Los Nefilim regresan definitivamente a su planeta dejando al reino humano morir, sobreviene el gran diluvio universal abruptamente sobre el planeta y dando por terminada la era glacial.
Hoy sigue siendo un misterio para la ciencia el establecer el origen de la civilización sumeria, aparecida de la noche a la mañana, con una estructura social extremadamente compleja. La agricultura, la metalurgia, la alfarería, la música, la medicina, las leyes, etc… alcanzaron una dimensión totalmente desconocida en un periodo brevísimo de tiempo, después de más de dos millones de años de una evolución aparentemente lenta y sin grandes sobresaltos, en la que el hombre había estado más cerca de un estilo de vida animal.


Publicado por TIERRA APOCRIFA

La Torre de Babel está sobre una Aeronave Anunnaki

Se Dice que la Torre de Babel se edificó en Dur Kurigalzu. la actual Aqar Quf, ciudad babilónica emplazada al Oeste de Bagdad.

Su creación parece producirse hacia el 1500 a.C., a cargo del rey casita Kurigalzu

Esta supuesta Torre de Babel es Excavada por el departamento de Antigüedades iraquí, la zona de trabajos se ha centrado en torno a este zigurat, uno de los mejor conservados de toda Mesopotamia, y que hasta el s. XI, se pensó que era los restos de la famosa Torre de Babel.

Este Monolito tiene el sello real de Enlil en la Parte Inferior, Se Aprecia un Dragón y una especie de firma.

El contenido resalta los Atributos del Dios de turno, que tiene tres Bases de Aeronaves y que su reino abarca varias ciudades y varias Torres de Babel y varias cosas mas que hay que interpretar.

Lo que la gente no se espera es la sorpresa que viene a continuación:

Resulta que estando realizando una inspección con 6oogle Earth, sobre la Arqueología Profunda de la Zona, se ha descubierto que La dichosa Torre de Babel, se intentó edificar sobre la enorme cola de una Aeronave Anunnaki con 13.500 años de Antigüedad.

La Aeronave enterrada, tiene cierto parecido al modelo del Concorde y Como esta Aeronave existen  varias enterradas bajo toneladas de Barro, Todas ellas del mismo Día del Diluvio Universal,

Esta Aeronave enlazaba directamente con Nibiru, y solía ir cargada de Oro y trabajadores Anunnaki de regreso a Casa.

Ahora es cuando hay que hacer uso de esa imaginación que los Anunnaki nos han dado, Digamos que todo lo blanco podrían ser los restos petrificados de esta Aeronave.

Incluso creo que llegó a partirse por varias partes debido a la fuerza de las Aguas del Diluvio Universal

Parte delantera de la supuesta Aeronave, Zona de la Cabina.

Sus Medidas de largo es de un Kilómetro y podía igualar supuniendo el viaje estelar la velocidad de la luz en aquella época.

Zona posterior a la Cabina de Mando,

Ahora toca saber como reaccionó la extructura de la aeronave durante todo el Tiempo que ha estado cubierta de lodos y barro luego de diluvio unversal o reversion magnetica de hace unos 13000 años.


Parte central de la Aeronave.

El fuselaje  se pudo contraer, aplastar y solidificar, o quizás mantiene huecos estructurales de la nave o lo que sería mas fantástico que existiesen partes de su estructura todavía operativa.


Una parte de detrás

...... el fuselaje se mezclo con arena y todo se rompió en pedazos difíciles de identificar, tal vez convertidos en minerales.

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Parte de detrás completa, aquí se ve donde está la Torre de Babel en ese recuadro a la derecha.

Debia soposrtar una torre de Babell encima completamente equilibrada, seguramente sufrió varias fallos en la base de la estructura y dejaron de construirla.



Fue producto de  la locura de los Humanos cuando vieron que sus dioses abandonaron la Tierra les obligó de alguna manera a pensar que podrían llegar al Cielo para convencer a sus Dioses de que Vuelvan.

Esto es lo que queda de la Torre de Babel.  lo de esta AeroNave es auténtico, la existencia de esta Aeronave es tan real como tu mismo segun se refleja en las fotos satelitales......

 
 
 
 
 
 
 
virgilio

viernes, 30 de septiembre de 2011

el 4 de oc­tubre de 1957,,,,,,Oanes y los otros Akpalus ....visitantes..en version ***escolarizada******.

La Biblioteca de Alejandría adquirió fama de guardar libros secretos que proporcionaban un poder ilimitado. Había allí curiosos manuscritos hindúes sobre medicina, escritos chinos sobre alquimia, saberes del antiguo Egipto sobre nigromancia, de los fenicios sobre magia, de los griegos sobre mecánica..., pero también sobre otros temas más comunes.
 
 

Hija de Teón , director de la Biblioteca de Alejandría, Hipatia  recibió de su padre una extensa educación en ciencias y filosofía. Su vestuario, de inspiración grecorromana, está tejido en seda y organza, y teñido y plisado a mano. Posee cierto carácter masculino, como el uso de una toga y la ausencia de velo que le cubra la cabeza.

Podían consultarse obras alucinantes, como Sobre el haz de luz en el cielo, escrita por el primer bibliotecario alejandrino que trataba, por vez primera en la historia, el tema de los ovnis. También estaba la obra completa de Beroso, sacerdote babilónico, historiador y astrólogo, que inventó el cuadrante solar semicircular y concibió una teoría sobre el conflicto entre los rayos del Sol y la Luna, anticipo de trabajos más modernos sobre la interferencia de la luz. Pero su obra más curiosa fue la Historia del Mundo donde narraba cómo en la antigüedad unos extraterrestres, los Akpalus (parecidos a peces y descritos con sus trajes y escafandras), habrían enseñado a los hombres los primeros conocimientos científicos. Hoy desgraciadamente sólo nos quedan escasos fragmentos de esta obra. También podía consultarse la obra completa de Manethón, historiador egipcio contemporáneo a la creación de la Biblioteca que investigó los restos de la civilización faraónica y, en su calidad de sacerdote, tuvo acceso a muchas tradiciones y secretos vedados a otros investigadores, muchos de los cuales no sabían leer los viejos jeroglíficos. Si se hubiesen conservado sus ocho libros y los cuarenta pergaminos selectos recogidos por él en los templos, quizá sabríamos todo lo que hoy ignoramos sobre el Egipto faraónico y, lo más importante de todo, sobre la civilización que lo precedió, aquella que Platón identificó con la Atlántida.

De todas estas obras y de otras muchas igual de apasionantes sólo nos quedan hoy referencias, citas y fragmentos, recogidos por autores contemporáneos a la existencia de la Biblioteca Alejandrina durante los mil años que se mantuvo activa.

Pero los asaltos a este templo del saber comenzaron pronto. Julio César tuvo el dudoso honor de encabezar la lista de incendiarios. En el año 47 a.C. sus legiones tomaron Alejandría y saquearon la Biblioteca. Se calcula entre cuarenta y setenta mil el número de volúmenes desaparecidos, parte en el incendio que asoló un ala de los edificios y parte sustraídos para uso particular de César. El siguiente ataque lo realizó la emperatriz Zenobia, reina de Palmira, quien se rebeló contra Roma y atacó los territorios de ésta potencia, entre ellos Alejandría, donde incendió la Biblioteca o al menos una parte de ella.

El siguiente pirómano fue el emperador Diocleciano, quien en el año 285 conquistó la ciudad y ordenó destruir dos bloques importantes de la Biblioteca: uno con los volúmenes egipcios, para privar al país de su patrimonio y hacerle perder su identidad, y otra con los volúmenes de alquimia, para impedirles fabricar riquezas y levantar un ejército contra Roma. Obras clave de esa cultura se perdieron para siempre.

Toda ideología -ya sea política, religiosa o filosófica- basada en el fanatismo de su verdad (propia, única y excluyente) es, por esencia, bibliófoba: odiará los libros y buscará su destrucción. Porque los libros son vehículo para la diversidad de ideas, suscitan la polémica, estimulan la capacidad critica y, en resumen, proporcionan conocimiento. Y el conocimiento es el mayor enemigo de aquellos que piden confianza ciega, obediencia muda y sumisión sin límites. El libro es, por tanto, el enemigo directo de toda tiranía, dictadura, fanatismo e integrismo.

Los cristianos fueron los siguientes en afán incendiario y en el año 390 el patriarca de Alejandría, Teófilo, decidió acabar para siempre con el paganismo en su diócesis destruyendo para ello el templo de Serapis, el Serapeum, junto con el anexo de la Biblioteca alejandrina que tenía allí su sede. Miles de manuscritos fueron saqueados, dispersados y, en la mayoría de los casos, incinerados para la mayor gloria del Dios cristiano.

Sin embargo, el golpe final vino de la mano de los árabes. En el 646, el general Amr lbn-el-As -enviado por el fanático Omar con la consigna funesta «no hacen falta otros libros que no sean El libro» refiriéndose al Corán-, conquistó Alejandría y destruyó la biblioteca hasta sus cimientos. Omar había dado instrucciones precisas: «En cuanto a los libros, si lo que contienen es conforme al Corán, son inútiles pues no hace falta más que El Libro de Dios. Sí por el contrario, lo que encierran se opone al Corán, no los necesitamos. En ambos casos deben ser destruidos». Cuando se apagó el incendio de la Biblioteca alejandrina, lbn-el-As ordenó recoger los libros que no hubieran ardido y distribuirlos por los baños públicos para que sirvieran como combustible.

Por suerte, los musulmanes que vinieron después se comportaron con menos fanatismo y gracias a su amor por la sabiduría recuperaron gran número de textos clásicos perdidos.

Oldcivilizations's Blog
 
Desde los ángeles del Libro de Enoch y del Antiguo Testamento, pasando por los "mensajeros" del enigmático Yavé,  hasta los misteriosos Akpalus, que surgen en la raíz de la civilización sumerio-babilónica, que quizá cabe identificar con el dios-astronauta Nomo de los Dogones, procedente de un planeta de Sirio B, tenemos toda una serie de seres mitológicos que han influido en el devenir de la Humanidad. ¿Y qué cabría decir del panteón de los dioses helenos, esos dioses tan humanos, con nuestras mismas flaquezas y deseos, pero que cuentan entre ellos a un Triptolemo, semidiós y héroe griego, que aprendió de la diosa Deméter las artes de la agricultura, y que entregó el trigo a los hombres, como hizo Osiris en Egipto?  El célebre astrónomo norteamericano Carl Sagan, junto con los autores franceses Louis Pauwells y Jacques Bergier, concordaron en afirmar que, posiblemente, "la civilización nació en Sumeria, gracias a la venida de misteriosos hombres-peces, llegados del espacio y que se instalaron en las profundidades del Golfo Pérsico. Estos visitantes extraterrestres serían llamados Akpalus y conocemos su existencia gracias a Beroso, sacerdote babilonio del siglo ÍV antes de Cristo".

 
Dijo el escritor Louis Pauwels: "Nuestra civilización, como toda civilización, es un complot. Numerosas divinidades minúsculas, cuyo poder sólo proviene de nuestro consentimien­to en no discutirlas, desvían nuestra mirada del rostro fantástico de la realidad. El complot tiende a ocultarnos que hay otro mundo en el mundo en que vivimos, y otro hombre es el hombre que so­mos. Habría que romper el pacto, hacerse bárbaro. Y, ante todo, ser realista. Es decir, partir del prin­cipio de que la realidad es desconocida.   Si empleá­semos libremente los conocimientos de que dispo­nemos; si estableciésemos entre éstos relaciones inesperadas; si acogiésemos los hechos sin prejuicios antiguos o modernos; si nos comportásemos, en fin, entre los productos del saber con una men­talidad nueva, ignorante de los hábitos estableci­dos y afanosa de comprender, veríamos a cada ins­tante surgir lo fantástico al mismo tiempo que la realidad."

La prehistoria de la humanidad es un verdadero puzzle, del que poco a poco van conociéndose piezas sueltas. A partir de ellas, una labor detectivesca y llena de conjeturas intenta rellenar las piezas  que faltan. 

La historia (y prehistoria) es como un objeto que miramos a través de un prisma de mil caras. Dependiendo de la cara veremos un objeto distinto. Muchas veces podemos encontrar más de una teoría o posible respuesta a cada pieza del puzzle. Por esta razón no es extraño encontrar en este blog algunas teorías contrapuestas. Pero seguro que al final podemos llegar a encontrar las piezas que encajen adecuadamente.

Incluso en las publicaciones dirigidas en prin­cipio a un vasto público, la crítica de las ideas y de los libros es como una con­versación entre mandarines que se desarrollase a ojos cerrados. Por eso pasó inadvertida la asom­brosa y rica obra de Shklovski, miembro director del Instituto de Astronomía de la Universidad de Moscú, publicada en francés en 1967. Sin embargo, por su cantidad de información, por su rigor cien­tífico, por la audacia de las hipótesis y la inmen­sidad de la visión sugerida, era la obra más ilustra­dora que podía escribirse sobre la vida en el Universo. Este libro impresionaba la mente por su enorme libertad. Shklovski ignoró las limi­taciones del especialista, los prejuicios doctrinales y políticos. Colocó sus razonamientos de ciencia estricta bajo el patrocinio de los poetas y de los visionarios. Podía verse el despliegue de una inte­ligencia en esa cultura de mañana, aumentada y unificada por la conquista del espacio, que hacía decir a Clarke: «No nos llevaremos nuestras fron­teras al cielo»

Iósif Samuílovich Shklovski (1916 – 1985) fue un astrónomo y astrofísico soviético/ruso. Shklovski nació en Glujov, una ciudad en la parte ucraniana de la Rusia Imperial. Después de graduarse de los siete años de escula secundaria, trabajó como capataz en la construcción de la línea de ferrocarril Baikal-Amur. En 1933 Shklovski entró en la Facultad Físico-Matemática de la Universidad Estatal de Moscú. Allí estudió hasta 1938, cuando hizo un curso de posgrado en el Departamento de Astrofísica del Instituto Astronómico Sternberg y siguió trabajando en el Instituto hasta el final de su vida. Se especializó en astrofísica teórica y radioastronomía, así como la corona solar, las supernovas, y los rayos cósmicos y sus orígenes. Demostró, en 1946, que la radiación de ondas de radio del Sol emana de las capas ionizadas de su corona, y desarrolló un método matemático para discriminar entre ondas de radio térmicas y no térmicas en la Vía Láctea.

Es célebre especialmente por sus sugerencias de que la radiación de la Nebulosa del Cangrejo se debe a la radiación sincrotrón, en donde excepcionalmente electrones energéticos giran a través de campos magnéticos a velocidades cercanas a la de la luz. Shklovski propuso que los rayos cósmicos de explosiones de supernova dentro de los 300 años de luz del Sol podrían haber sido responsables de algunas de las extinciones masivas de vida en la Tierra. En 1959 Shklovski examinó el movimiento orbital del satélite interior de Marte, Fobos. Concluyó que su órbita estaba decayendo y apuntó que, si esto se le atribuía a la fricción con la atmósfera marciana, entonces el satélite debía tener una densidad excepcionalmente baja. En este contexto manifestó un indicio de que podía ser hueco y posiblemente de origen artificial. El indicio aparente de implicación extraterrestre capturó a la imaginación pública, aunque hay algún desacuerdo sobre cuanto en serio pretendió Shklovski que la idea fuera tomada. Ganó el Premio Lenin en 1960 y la Medalla Bruce en 1972. El asteroide 2849 Shklovskij está nombrado en su honor. Fue un miembro de la Academia Soviética de las Ciencias.

  

Cuando recibió la obra en ruso, Carl Sagan, pro­fesor de Astronomía en Harvard y director del Ob­servatorio de Astrofísica de Cambridge, Massachu­setts, se apresuró a hacerla traducir por Paula Fern. Su lectura le sugirió una gran cantidad de re­flexiones incidentales o complementarias. Escribió a Shklovski, proponiéndole una edición americana en colaboración. «Desgraciadamente -le respon­dió el soviético-, tenemos menos probabilidades de reunirnos para trabajar juntos, que de reci­bir un día la visita de seres extraterrestres». Sa­gan publicó la obra, alternando el texto de su co­lega ruso con sus propias notas. Tal fue la primera y hasta hoy única obra escrita por dos grandes sa­bios del Este y de Occidente sobre el proyecto más maravilloso de nuestro tiempo: establecer contacto con otras inteligencias en el cosmos. Esta edición americana fue dedicada a la memoria de J. B. S. Haldane, biólogo y ciudada­no del mundo, miembro de la Academia de Cien­cias de los Estados Unidos y de la Academia de la Unión Soviética, y miembro de la Orden  del Del­fín, muerto en la India.

Se inicia con estos versos de una oda de Píndaro: "Hay una raza de hombres, hay una raza de dioses. Cada una de ellas saca su aliento vital  de la misma madre, pero sus poderes son diversos, de suerte que unos no son nada y los otros son los dueños del cielo luminoso  que es su ciudadela para siempre.  Sin embargo, todos nosotros participamos de la gran inteligencia; tenemos un poco de la fuerza de los inmortales, aunque no sepamos  lo que el día nos tiene reser­vado, lo que el destino nos tiene preparado  para antes de que cierre la noche".  He aquí la introducción de Shklovski:    «La idea de que la existencia de seres dotados de razón no se limita a la Tierra, sino que es un fenómeno ampliamente extendido en una multi­tud de otros mundos, apareció en un pasado muy remoto, cuando la Astronomía estaba aún en sus comienzos. Es muy verosímil que sus raíces arran­quen de los cultos primitivos, que "vitalizan" cosas y fenómenos. La religión budista contiene nociones bastante vagas sobre la pluralidad de mundos ha­bitados, en el marco de la teoría idealista de la transmigración de las almas. Según esta concep­ción, el Sol, la Luna y las estrellas son los lugares a los que emigran las almas de los muertos antes de alcanzar la beatitud del nirvana".

Los progresos de la Astronomía dieron una base más concreta y más científica a la idea de la pluralidad de mundos habitados. La mayoría de los filósofos griegos, idealistas o materialistas, no consideraban la Tierra como el único hogar de la inteligencia. Sólo podemos inclinarnos ante su in­tuición genial, si consideramos el nivel en que se encontraba entonces la Ciencia. Así, Tales, fundador de la escuela jónica, enseñó que las estrellas estaban hechas de la misma materia que la Tierra. Anaximandro afirmó que los mundos nacen y se destruyen. En opinión de Anaxágoras, uno de los primeros defensores del heliocentrismo, la Luna es­taba habitada. Veía en los "gérmenes de vida", dis­persos por todas partes, el origen de todo lo vi­viente. En el curso de los siglos siguientes, y hasta nuestra época, diversos sabios y filósofos han adop­tado la idea de la "panspermia", según la cual la vida ha existido siempre. La religión cristiana acep­tó con bastante rapidez el concepto de los "gér­menes de vida".

La escuela materialista de Epicuro defendió la pluralidad de mundos habitados, que imaginaba, por lo demás, semejantes a nuestra Tierra. Mitro­doro, por ejemplo, pensaba que "considerar la Tie­rra como el único mundo poblado en el espacio sin límites era una tontería tan imperdonable como afirmar que, en un inmenso campo sembrado, pue­de frotar una sola espiga". Es interesante obser­var que los partidarios de esta doctrina entendían por "mundos" no sólo los planetas, sino también toda clase de cuerpos celestes desparramados en la extensión infinita del Universo. Lucrecio defen­dió con ardor la idea de que el número de los mundos habitados es inconmensurable. En su "De Rerum Natura" escribió: "Es preciso confesar que hay otras regiones del espacio, otras tierras distin­tas de la nuestra, y razas de hombres diferentes, y otras especies salvajes". Observemos, de paso, que Lucrecio estaba absolutamente equivocado so­bre la naturaleza de las estrellas, que tomaba por emanaciones brillantes de la Tierra. Por esto si­tuaba sus mundos poblados de seres inteligentes más allá de las fronteras del universo visible.

Después, y esto había de durar un milenio y medio, la victoriosa religión cristiana haría  de la Tierra el centro del Universo, siguiendo a Tolomeo e impidiendo profundizar en las teorías de la mul­tiplicidad de mundos habitados. Fue el gran astró­nomo polaco, Copérnico, quien, después de rebatir el sistema de Tolomeo, mostró por vez primera a la Humanidad el lugar que realmente le correspon­día. Y al "volver la Tierra al sitio que le tocaba", la posibilidad de vida en otros planetas recibió un fundamento científico. Las primeras observaciones a través del telescopio, gracias a las cuales abrió Galileo una nueva era en la Astronomía, acuciaron la imaginación de sus contemporáneos. Se puso en claro que los planetas eran cuerpos celestes muy parecidos a la Tierra. Y esto condujo, naturalmen­te, a formular esta pregunta: Si había en la Luna montañas y valles, ¿por qué no podía haber ciuda­des, con habitantes dotados de razón? ¿Por qué había de ser nuestro Sol el único astro acompaña­do de una cohorte de planetas? El gran pensador italiano Giordano Bruno expresó estas atrevidas ideas en forma clara e inequívoca: "Existe una infinidad de soles, de tierras que giran alrededor de sus soles como giran nuestros siete planetas al­rededor de nuestro Sol… Seres vivos habitan esos mundos".

La Iglesia católica se vengó cruelmente de Bruno: declarado hereje por el Santo Oficio, fue quemado en Roma, en el Campo del Fiori, el 17 de febrero de 1600. Este crimen del clero contra la Ciencia no había de ser el último. Hasta el final del siglo XVII, la Iglesia católica (lo mismo que las Iglesias protestantes) no dejó de oponer una enco­nada resistencia a la teoría heliocéntrica. Pero, poco a poco, incluso los teólogos comprendieron la inutilidad de aquella lucha y empezaron a revi­sar sus posiciones. En la hora actual, no ven en la existencia de seres en otros planetas ninguna con­tradicción con los dogmas de su religión.   En la segunda mitad del siglo XVII y durante todo el XVIII, sabios, filósofos y escritores dedica­ron gran cantidad de libros al problema de la vida en el Universo. Citemos a Cyrano de Bergerac, Fon­tenelle, Huygens, Voltaire. Sus obras, puramente especulativas, unían a la profundidad de pensa­miento (cosa particularmente cierta en Voltaire) la elegancia de la forma.

Tomemos al sabio ruso Lomonosov, tomemos a Kant, a Laplace, a Herschel, y veremos que la idea de la pluralidad de mundos habitados se había extendido absolutamente por todas partes, sin que nadie, o casi nadie, en los medios científicos y filo­sóficos, se atreviera a levantarse contra ella. Sólo voces aisladas se oponían al concepto que hacía de los planetas otros tantos focos de vida, y de vida consciente. Así, William Whewell, en un libro publicado en 1853, opina, con cierta audacia para la época, que los pla­netas están muy lejos de poder ofrecer albergue a la vida, ya que los mayores están compuestos "de agua, de gas y de vapores", y los más próximos al Sol "reciben una enorme cantidad de calor, y el agua no puede conservarse en su superficie". De­muestra que no puede haber vida en la Luna, idea que tardó mucho en penetrar en las mentes. En efecto, a fines del siglo XIX, William Pickering afir­maba aún, con absoluta convicción, que las altera­ciones del paisaje lunar se explicaban por los des­plazamientos de grandes masas de insectos… Ob­servemos, de paso, que posteriormente se resucitó esta hipótesis para aplicarla a Marte…

A fines del siglo XIX y en el XX, la antigua hi­pótesis de la "panspermia" reapareció, bajo for­mas nuevas, y alcanzó una amplia difusión. Según este concepto metafísico, la vida existe en el Uni­verso desde toda la eternidad. La sustancia viva sólo se engendra partiendo de la materia inerte, según leyes exactas, y se transmite de un planeta a otro. Así, según Svante Arrhenius, finos granos de polvo, impulsados por la presión de la luz, transportan a otros planetas partículas de materia viva, esporas o bacterias, sin que éstas pierdan su vitalidad. Cuando encuentran en uno de aquellos condiciones favorables, las esporas germinan y dan origen a toda la evolución ulterior de la vida. Si, en principio, no se puede negar la posi­bilidad de esta transferencia de un planeta a otro, resulta difícil, de momento, aceptar un mecanismo semejante cuando se trata de sistemas estelares. Arrhenius pensaba que la presión de la luz puede imprimir velocidades considerables a los granos de polvo. Pero lo que ahora sabemos sobre la na­turaleza del espacio interestelar, excluye aquella posibilidad. En fin, la tesis de la eternidad de la vida es incompatible con la idea que, a base de muchísimas observaciones, nos hemos formado de la evolución de las estrellas y de las galaxias.

Según esta idea, el Universo se componía, en el pasado, solamente de hidrógeno, o bien de hidrógeno y he­lio; los elementos pesados, sin los cuales es incon­cebible cualquier forma de vida, sólo aparecieron más tarde. Además, el desplazamiento hacia el rojo del espectro de las galaxias hace pensar que, diez o quince mil millones de años atrás, el estado del Universo hacía poco probable la existencia de vida. Ésta pudo, pues, surgir únicamente en ciertas regiones privilegiadas y en una etapa determinada de la evolución. Por esto, la tesis principal de la teoría panspérmica nos parece equivocada. El ruso Constantin Tsiolkovski, padre de la Astronáutica, fue ardiente defensor de la plurali­dad de mundos habitados. Citaremos solamente algunas de sus frases: "¿Se puede concebir que Europa esté poblada, y no lo estén las otras partes del mundo?" Y después: "Los diversos planetas presentan las diversas fases de la evolución de los seres vivos. Lo que fue la Humanidad hace algu­nos años, podemos saberlo interrogando a los pla­netas...".  Si la primera cita no hace más que re­petir lo que dijeron filósofos antiguos, la segunda contiene un pensamiento muy importante que ha sido desarrollado después.

Los pensadores y escri­tores de los siglos pasados se imaginaban las ci­vilizaciones de los otros planetas, desde el punto de vista social, científico y técnico, parecidas a lo que veían sobre la Tierra en su época. En cuanto a Tsiolkovski, llamó acertadamente la atención so­bre las considerables diferencias de nivel entre las civilizaciones de los diversos mundos. Sin embargo, en su época, estas hipótesis no podían ser aún confirmadas por la Ciencia. La historia de las ideas de la pluralidad de mundos habitados está íntimamente ligada con la de las concepciones cosmogónicas. Así, en el pri­mer tercio del siglo XX, cuando circuló la hipótesis cosmogónica de Jeans, según la cual el Sol debe su cortejo de planetas a una catástrofe cósmica su­mamente rara (el "medio choque" de dos estrellas), la mayoría de los sabios consideraron la vida como un fenómeno excepcional en el Universo. Parecía sumamente improbable que en nuestra galaxia, compuesta de más de cien mil millones de estre­llas, hubiese una sola, además del Sol, que tuvie­se un sistema planetario. El hundimiento de la teo­ría de Jeans, después de 1930, y el florecimiento de la Astrofísica, casi nos llevan a la conclusión de que en nuestra galaxia hay una considerable can­tidad de sistemas planetarios, y de que el sistema solar es una regla, más que una excepción, en el mundo de las estrellas. A pesar de todo, esta su­posición, sumamente probable, no ha sido aún es­trictamente demostrada.

   

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Los progresos de la cosmografía estelar con­tribuyeron y contribuyen de modo decisivo a la solución del problema de la aparición y la evolu­ción de la vida en el Universo. En la actualidad, sabemos distinguir las estrellas jóvenes de las vie­jas, y sabemos durante cuánto tiempo irradian una energía lo bastante constante para conservar la vida en los planetas que se mueven a su alre­dedor. En fin, la cosmogonía estelar permite pre­decir, para un período bastante largo, los destinos del Sol, cosa que, evidentemente, tiene una impor­tancia capital para el futuro de la vida sobre la Tierra. Vemos, pues, que los diez o quince últimos años de investigación astrofísica han hecho posi­ble que el problema de la pluralidad de los mun­dos habitados sea considerado científicamente. Una ofensiva semejante se ha llevado a cabo en los frentes de la Biología y de la Bioquímica. El problema de la vida parece que es, en gran parte, químico. ¿De qué manera, y gracias a qué condiciones exter­nas, pudo producirse la síntesis de las moléculas orgánicas complejas que condujo a la aparición de las primeras partículas de materia viva? Durante los últimos decenios, los bioquímicos avanzaron considerablemente en este terreno,- apoyándose, sobre todo, en experimentos de laboratorio. Sin em­bargo, tenemos la impresión de que sólo muy re­cientemente apareció la posibilidad de abordar el problema del origen de la vida en la Tierra, y, por ende, en los otros planetas. Empezamos gracias a la genética a levantar una punta del velo que en­vuelve el sancta-sanctórum de la sustancia viva.

Los notables éxitos de la Genética y, sobre todo, el descubrimiento de la "significación ciber­nética" de los ácidos desoxirribonucleico y ribonu­cleico, vuelve a poner sobre el tapete la definición de la vida . Se hace cada vez más claro que el pro­blema del origen de la vida es, en gran parte, un problema genético. Su solución podrá obtenerse en un futuro bastante próximo, si continúan los progresos de una ciencia como la Bio­logía molecular. La puesta en órbita del primer satélite artifi­cial de fa Tierra por la Unión Soviética, el 4 de oc­tubre de 1957, abrió una etapa radicalmente nueva en la historia de la idea de la pluralidad de mun­dos habitados. A partir de entonces, el estudio y el dominio del espacio que rodea la Tierra avanzaron con enorme rapidez, para culminar en los vuelos de los cosmonautas soviéticos y, después, de los americanos. Los hombres comprendieron, de pron­to, que moraban en un diminuto planeta sumergi­do en la inmensidad del espacio cósmico. Natural­mente, todo el mundo había estudiado un poco de Astronomía en el colegio  y sabía, "teóricamente", el lugar que ocupaba la Tierra en el cosmos.

Sin embargo, la actividad práctica continuaba regida por un geo­centrismo espontáneo. Por esto no nos cansaremos de insistir en la conmoción producida en la con­ciencia de los hombres en este principio de una nueva era de la historia humana: la era del estu­dio directo y, más adelante, de la conquista del cosmos.   Así, pues, la cuestión de la existencia de vida en otros mundos salió del campo de la abstrac­ción para adquirir una significación concreta. Den­tro de unos años, se resolverá experimentalmente en lo que concierne a los planetas del sistema so­lar. Se enviarán "detectores de vida" a la superficie de los planetas, y aquellos nos informarán, sin error posible, de lo que encuentren en ella. No está lejos el día en que los astronautas desembarcarán, además de en la Luna, en Marte y, quizás, incluso en el enigmático y poco hospitalario Venus, y em­pezarán a estudiar la vida, si es que existe, según los mismos métodos empleados por los biólogos en la Tierra.    El enorme interés manifestado por el hombre de la calle en lo que atañe al problema de la vida en el Universo explica la fecundidad de los traba­jos que físicos y astrónomos famosos dedican, con gran rigor científico, al establecimiento de contac­tos con los habitantes inteligentes de los otros sis­temas planetarios.

Ahora bien, para tratar este tema es imposible mantenerse aferrado a una es­pecialidad. Hay que elaborar hipótesis sobre las perspectivas de evolución de la civilización en mu­chos miles e incluso millones de años. Y esto es una tarea delicada y, además, mal definida… Sin embargo, hay que llevarla a cabo, es muy concre­ta, y la solución que se le dé puede ser, en princi­pio, prácticamente comprobada. Nuestras ideas sobre la pluralidad de mundos habitados evoluciona, en este momento, muy de prisa. Ade­más, y a diferencia de otras obras sobre el mismo tema (como "La vida en el Universo", de Oparín y Fesenkov, y "La vida en los otros mundos", de Spen­cer Jones), que estudian, sobre todo, los planetas del sistema solar y, en especial, Marte y Venus, pero también dedican un espacio bastante considerable a los otros sistemas planetarios. Es la primera vez que se empren­de un análisis de la existencia eventual en el Uni­verso de formas conscientes de vida, y de posibles contactos entre las civilizaciones separadas por el espacio intersideral.

Ahora bien, si en la actualidad podemos consi­derar unas perspectivas tan fabulosas, se plantea una cuestión: ¿Habrá recibido nuestro planeta, en un pasado relativamente próximo, la visita de as­tronautas venidos de otros sistemas planetarios?      Cuando, en 1960, en "El retorno de los brujos", y después, en 1961, en "Planète", los franceses Louis Pauwells y Jacques Bergier se hicieron eco de los estudios del investigador soviético Agrest sobre este tema, tanto los buenos intelectuales raciona­listas franceses como los cristianos se echaron a reír. Recordamos que Louis Aragon aseguró que el tal señor Agrest era un simpático farsante, y que sólo por benevolencia toleraba la Unión de Escritores Soviéticos los va­ticinios de los locos inofensivos. El R. P. Dubarle dijo, despectivamente: "¡ahora nos vienen con teo­logía-ficción!" Los trabajos de Agrest datan de 1959. En 1967, Carl Sagan y Shklovski declararon con­juntamente: «La manera en que el señor Agrest plantea el problema nos parece absolutamente sen­sata y merece un análisis minucioso».

La idea esencial de Agrest es la siguiente. Su­pongamos que unos astronautas llegaron a nuestra Tierra y encontraron hombres en ella. Un acon­tecimiento tan fuera de lo corriente tenía forzo­samente que dejar huellas en las leyendas y en los mitos. Estos seres, dotados a sus ojos de un po­der sobrenatural, serían considerados por los pri­mitivos como de naturaleza divina, y los mitos otorgarían un papel especial al cielo del que habían venido y al que habían vuelto aquellos visitantes enigmáticos. Los «visitantes celestes» pudieron en­señar a los terrícolas ciertas técnicas y ciertos ru­dimentos científicos. Sabemos que los mitos y las leyendas nacidos antes de la aparición de la escri­tura poseen un gran valor histórico. Así, podemos actualmente reconstruir una gran parte de la his­toria precolonial de los pueblos del África Negra, que no tenían escritura, valiéndonos del folklore, de las leyendas y de los mitos. Carl Sagan añade este ejemplo: en 1875, los indios del noroeste de América vieron desembarcar a La Pérouse. Un siglo más tarde, el análisis de las leyendas inspiradas por aquel acontecimiento permiten reconstruir la llegada del navegante e incluso el aspecto de sus barcos.

Agrest interpreta pasajes de la Biblia: ve, en la destrucción de Sodoma y Gomorra, los efectos de una explosión nuclear; en la ascensión de Enoch, un secuestro de los visitantes; etcétera. Desde "El retorno de los brujos", ha proliferado toda una li­teratura sobre este tema. «Que nosotros sepamos -declara Shklovski -, no existe un solo monumen­to material de la pasada cultura en que podamos ver, fundamentalmente, una alusión a seres pen­santes venidos del cosmos». Es posible, por ejemplo, que el famo­so fresco sahariano del Tassili, que representa un «marciano» con escafandra, haya sido abusivamen­te utilizado como demostración. Sin embargo, pensamos, como Sagan y su colega ruso, «que las investigaciones encaminadas en este sentido no son absurdas ni anticientíficas. Sólo es preciso no per­der la sangre fría». ¿Seremos visitados? ¿Lo hemos sido ya? Lo cierto es que Sagan pretende establecer la frecuen­cia probable. Calcula que el número de civilizacio­nes técnicamente desarrolladas, existentes simultá­neamente en la galaxia, podría ser del orden del 106. La duración de tales civilizaciones sería de diez a la séptima potencia años. «Lo cual -observa Shklovski – me parece optimista.»

Sagan conjetura que estas civilizacio­nes estudian el cosmos siguiendo un plan que ex­cluye la repetición de una visita. Si cada civiliza­ción envía, cada año terrestre, una nave intereste­lar de investigación, el intervalo medio entre dos visitas de la región de una sola y misma estrella será igual a 105 años. En cuanto al intervalo medio entre dos visitas de un solo y mismo sistema pla­netario (por ejemplo, el nuestro), que albergue formas razonables de vida, podemos adoptar, en el cuadro de las hipótesis de Sagan, la cifra de al­gunos miles de años. La frecuencia es, aquí, de unos 5.500 años. Si «la Historia empieza en Sumer» y si esta historia nació de una visita, debemos es­perar un próximo desembarco. Pero, si, como escri­be el astrónomo americano, «parece probable que la Tierra haya recibido, en muchas ocasiones, vi­sitas de civilizaciones galácticas, y probablemen­te 104 durante la era geológica», ¿por qué no en­contramos ninguna huella formal?

Hay tres res­puestas a esto. Primera: la arqueología científica no ha hecho más que empezar y nos reserva, sin duda, muchas sorpresas. La idea de una cosmo­historia puede abrir nuevos caminos de investigación. Segunda: encontramos huellas en la memoria de los hombres, en las leyendas y los mitos, pero aún no hemos estudiado éstos con amplia curiosi­dad. Sagan aporta una demostración de esto al re­ferirse a la leyenda de los Akpalus,Tercera: el contacto con seres tan primitivos como los terrícolas de los antiguos milenios no justificaba la instalación de una base. Esta base podría estar en la cara oculta de la Luna, y nosotros sólo encontraremos la tar­jeta de visita de los galácticos cuando hayamos al­canzado el suficiente nivel tecnológico. Drake y Clarke llegaron a sugerir la posibilidad de que una civilización extraterrestre hubiese depositado un avisador automático, un sistema de alarma que iluminaría el espacio interestelar cuando el nivel técnico local alcanzase determinado grado. Función de semejante avisador podría ser, por ejemplo, el análisis del contenido de elementos radiactivos de la atmósfera terrestre. Un aumento de los radio­isótopos atmosféricos, provocado por repetidos experimentos nucleares, podría, en este caso, hacer funcionar la alarma.

Y, en esta Tierra, cada día más pletórica de radiaciones nuevas, tal vez se ha producido ya la señal. Sagan escribe: «A cuarenta años luz de la Tierra, las noticias referentes a una civilización técnica reciente vuelan ya entre las es­trellas. Si hay, allá, seres que escrutan los cielos, en espera de que aparezca una civilización técnica avanzada en nuestra región del espacio, conocerán nuestro saber, para bien o para mal. Y tal vez den­tro de algunos .siglos recibiremos algún emisario. Deseo que, cuando lleguen los visitantes de la re­mota estrella, hayamos progresado aún más y no lo hayamos destruido todo». Shklovski, más escéptico o menos lírico, con­siderando el abismo del tiempo pasado, reconoce que "hay una posibilidad diferente de cero de que la Tierra haya recibido visitantes del espacio».Y añade: «Lo mismo que Agrest, Sagan dirige su aten­ción a las leyendas y a los mitos. Hace particular hincapié en la epopeya sumeria, que relata las apa­riciones regulares, en las aguas del Golfo Pérsico, de seres extraños que enseñaban a los hombres ofi­cios y ciencias. Es posible que estos sucesos tuvie­sen lugar no lejos de la ciudad sumeria de Eridu, aproximadamente en la primera mitad del cuarto milenio antes de nuestra Era».

Esto nos hace pensar en las etapas históricas de "Un mundo feliz", de Huxléy; antes de Ford y des­pués de Ford… Pero volvamos a lo nuestro. Carl Sagan comprueba, apoyándose en sus investigacio­nes, una ruptura muy clara en la historia de la cultura sumeria, que pasó bruscamente de una es­tancada barbarie a un brillante florecimiento de sus ciudades, a la construcción de complejos ca­nales de irrigación, al desarrollo de la Astronomía y de las Matemáticas . En realidad, poco sabemos de los orígenes de la civilización sumeria. René Alleau, erudito francés, formula una hipótesis sor­prendente: los sumerios no vinieron de la tierra, sino del mar. Habían vivido mucho tiempo en el océano, en aglomeraciones de pueblos-almadías, y sólo después de un encuentro, en las aguas, con se­res superiores venidos del espacio, pasaron a la tierra, construyeron sus ciudades y desarrollaron la civilización que aquellos les habían enseñado. Esta idea se funda en la leyenda de los Akpalus, estudiada por Carl Sagan.    «En mi opinión -declara Shklovski -, las hi­pótesis de Agrest y de Sagan no se contradicen". Agrest presenta una interpretación de los textos bíblicos. Pero estos textos tienen profundas raíces babilónicas. Los babilonios, los asirios y los per­sas fueron sucesores de las civilizaciones sume­ria y acadia. No se puede, pues, excluir que estos textos bíblicos y los mitos anteriores a Babilonia reflejen unos mismos acontecimientos. Desde lue­go, no podríamos aportar pruebas científicas bas­tantes acerca de esto. Pero no por ello tales hipó­tesis dejan de ser merecedoras de atención.

La hipótesis de Sagan es ésta: unos visitantes extraterrestres, provistos de escafandras y a bordo de una nave espacial que se posó en el mar, vinie­ron a traer a los hombres los rudimentos del cono­cimiento. Estos hombres fundaron Surner. La Hu­manidad había de conservar, durante largo tiempo, el recuerdo de unos seres medio hombres, medio peces (el casco; la armadura, que recuerda el bri­llo de las escamas, y el aparato respiratorio, como una cola que prolongase el cuerpo), que había lle­gado de un exterior desconocido, para comunicar el saber. El signo de pez, que había de distinguir más tarde a los iniciados del Próximo Oriente, está tal vez relacionado con este recuerdo fabuloso. Existen tres versiones relativas a los Akpalus, que datan de las épocas clásicas; pero todas ellas tienen su origen en Beroso, que fue sacerdote de Baal-Marduk en Babilonia, en tiempos de Alejan­dro Magno. Beroso pudo tener acceso a testimo­nios cuneiformes y pictográficos de varios miles de años de antigüedad. Recuerdos de la enseñan­za de Beroso nutren los textos clásicos, y Sagan se refiere principalmente a los escritos griegos y latinos recogidos en los "Antiguos fragmentos" de Cory, citando la edición revisada y corregida de 1870. Encontramos en ella tres relatos.

  

Relato de Alejandro Polilihistor: En el primer libro referente a la historia de Ba­bilonia, Beroso declara haber vivido en tiempos de Alejandro, hijo de Filipo. Menciona escritos con­servados en Babilonia y relativos a un ciclo de quince decenas de milenios. Estos escritos refe­rían la historia de los cielos y del mar, el nacimien­to de la Humanidad, así como la historia de los que detentaban los poderes soberanos. Beroso des­cribe Babilonia como un país que se extendía des­de el Tigris hasta el Éufrates y en el que abunda­ban el trigo, la cebada y el sésamo. En los lagos, se encontraban las raíces llamadas gongae, comes­tibles y equivalentes a la cebada en cuanto a valor nutritivo. También había palmeras, manzanos y la mayor parte de frutos, peces y aves que nos son conocidos. La parte de Babilonia que lindara con Arabia era árida; en la que se extendía al otro lado, había fértiles valles. En aquella época, Babi­lonia atraía a los heterogéneos pueblos de Caldea, qué vivían sin ley ni orden, como las bestias de los campos.

En el transcurso del «primer año«, apareció un animal dotado de inteligencia llamado Oanes, pro­cedente del Golfo Pérsico (referencia al relato de Apolodoro). El cuerpo del animal era parecido al de un pez. Poseía bajo su cabeza de pez una se­gunda cabeza. Tenía pies humanos, pero cola de pez. Su voz y su lenguaje eran articulados. Esta criatura hablaba con los hombres durante el día, pero no comía. Les inició en la escritura, en las ciencias y en las distintas artes. Les enseñó a cons­truir casas, a levantar templos, a practicar el de­recho y a utilizar los principios del conocimiento geométrico. Les enseñó también a distinguir los granos de la tierra y a recolectar los frutos. En una palabra, les inculcó todo lo que podía contri­buir a suavizar sus costumbres y a humanizarlos. En aquel momento, su enseñanza era hasta tal pun­to universal, que no pudo ser perfeccionada de manera sensible. Al ponerse el sol, aquella criatura se sumergía en el mar, para pasar la noche «en las profundidades». Porque era «una criatura anfibia».Después, hubo otros animales parecidos a Oanes. Beroso promete hablar de ellos cuando re­fiera la historia de los reyes.

 

Relato de Abideno: Se refiere a la sabiduría de los caldeos. Se dice que el primer rey del país fue Alorus, que afirmaba haber sido designado por Dios para ser pastor de su pueblo; reinó diez saris. Actualmente se calcula que un sari equivale a tres mil seis­cientos años terrestres; un neros, a seiscientos años, y un sosos, a sesenta años. Después de él, reinó Alapa­rus, durante tres saris. Le sucedió Amilarus, de Pantibiblon, y reinó por espacio de treinta saris. En su tiempo, una criatura parecida a Oanes, pero mitad demonio, llamado Annedotus, volvió a surgir del mar. Después, Ammenon, de Pantibiblon, que reinó durante doce saris. Le sucedió Megalarus, también de Pantibiblon, cuyo reinado fue de die­ciocho saris. A continuación, Daos, el pastor oriun­do de Pantibiblon, gobernó durante diez saris; en su época, cuatro personajes de doble cara surgie­ron del mar; se llamaban Euedocus, Eneugamus, Eneubulos y Anementus. Vino después Anodaphus, del tiempo de Euedoreschus. Y le siguieron otros reyes, el último de los cuales fue Sisithrus (Xi­suthrus). Hubo en total, diez reyes, y la duración de su reinado fue de ciento veinte saris (¡la increíble cifra de 432000 años terrestres!).
 

El versículo 3  del capiltulo VI del Genesis biblico nos dice, inequívocamente: cuando su edad, la de la Deidad era de 120 años. Ciento veinte «años», no del Hombre ni de la Tierra, sino de los poderosos, el «Pueblo de los Cohetes», los nefilim. Y su año era el shar -3.600 años terrestres. Esta interpretación no sólo aclara los desconcertantes versículos del Génesis 6, sino que también demuestra de qué modo se ajusta a la información sumeria: 120 shar 432.000 años terrestres, habían pasado entre la llegada a la Tierra de los nefilim y el Diluvio.

Relato de Apolodoro:   He aquí -dice Apolodoro- la historia tal como nos la transmitió Beroso. Éste nos dice que el pri­mer rey fue el caldeo Alorus, de Babilonia: reinó durante diez saris; después, vinieron Alaparus y Amelon, oriundos de Pantibiblon; después Anime­non de Caldea, en tiempos del cual apareció el Annedotus Musarus Oanes, procedente del Golfo Pérsico (Alejandro Polihistor, anticipando el acon­tecimiento, afirma que tuvo lugar durante el pri­mer año. En cambio, según el relato de Apolo­doro, se trata de cuarenta saris, aunque Abideno no sitúa la aparición del segundo Annedotus hasta después de veintiséis saris). Le sucedió Magalarus de Pantibiblon, quien reinó durante dieciocho sa­ris; después, vino el pastor Daonus, de Pantibi­blon, que reinó por espacio de diez saris; en su tiempo (afirma) apareció, procedente del Golfo Pérsico, el cuarto Ànnedotus, que tenía la misma forma que los anteriores, o sea un aspecto que era en parte de pez y en parte de hombre. Después, Euedoreschus, de Pantibiblon, reinó durante die­ciocho saris. Durante su reinado, apareció otro personaje, llamado Odacon. Venía, como el an­terior, del Golfo Pérsico, y tenía la misma forma complicada, mezcla de pez y de hombre. (Todos -dice Apolodoro- refirieron con detalle, según las circunstancias, lo que les enseñó Oanes. Pero Abi­deno no menciona estas apariciones.) Después, rei­nó Amempsinus de Laranchae, y, como era el oc­tavo en el orden sucesorio, gobernó durante diez saris. Después, vino Otiartes, caldeo nacido en Laranchae, que reinó durante ocho saris. Después de la muerte de Otiartes, su hijo Xi­suthrus reinó durante dieciocho saris. Fue enton­ces cuando se produjo el Gran Diluvio…

Relato ulterior de Alejandro Polihistor.   Después de la muerte de Ardates, su hijo Xisuthrus le sucedió, reinando durante dieciocho sa­ris. En esta época tuvo lugar el Gran Diluvio, cuya historia es relatada en la forma siguiente: El dios Cronos se apareció en sueños a Xisuthrus y le hizo saber que habría un diluvio el día decimo­quinto del mes de Daesia, y que la Humanidad sería destruida. Le ordenó, pues, que escribiese una historia de los orígenes, los progresos y el fin último de todas las cosas, hasta nuestros días; que enterrase estas notas en Sippara, en la Ciu­dad del Sol; que construyese un barco y se lle­vase a sus amigos y parientes. Por último, le man­dó que embarcase todo lo necesario para el man­tenimiento de la vida, que recogiese todas las es­pecies animales, tanto las que volaban como las que corrían por la tierra, y que se confiase a las profundas aguas… Al preguntarle al dios hasta donde debía ir, éste le respondió: «Hasta donde están los dioses»

En estos fragmentos se afirma claramente el origen no humano de la civilización sumeria. Una serie de criaturas extrañas se manifiesta en el curso de varias generaciones. Oanes y los otros Akpalus aparecen como «animales dotados de ra­zón>, o, mejor dicho, como seres inteligentes, de forma humanoide, provistos de casco y capara­zón, con un «cuerpo doble». Tal vez se trataba de visitantes venidos de un planeta enteramente cu­bierto por las aguas. En un cilindro asirio, vemos al Akpalu llevando unos aparatos sobre la espal­da y acompañado de un delfín. Alejandro Polihistor da fe de un repentino flo­recimiento de la civilización después del paso de Oanes, cosa que concuerda con las observaciones de la arqueología sumeria. El sumerólogo Thor­kild Jacobsen, de la Universidad de Harvard, es­cribe: "Súbitamente, cambia el panorama. La ci­vilización mesopotámica, que estaba sumida en la oscuridad, se cristaliza. La trama fundamental, el armazón en el interior del cual tenía Mesopota­mia que vivir, que formular las más profundas preguntas, que valorarse y valorar el Universo para siglos Venideros, estallaron de vida y cumplieron su fin". Cierto que, después de los trabajos de Jacobsen, se han descubierto en Mesopotamia res­tos de ciudades aún más antiguas, lo cual hace presumir una evolución más lenta. Sin embargo, persiste el misterio de los visitantes, reforzado por el estudio de los sellos cilíndricos asirios, en los que Sagan cree descifrar el Sol rodeado de nueve planetas, con dos planetas más pequeños en uno de los lados, así como otras representa­ciones de sistemas que muestran un número va­riado de planetas para cada estrella.

 

La idea de los planetas girando alrededor del Sol y las estre­llas no aparecen hasta Copérnico, aunque encon­tremos algunas especulaciones precoces de este orden entre los griegos. La particular densidad de acontecimientos inex­plicables, referidos por las leyendas del Próximo Oriente, plantea un problema. La Arqueología ha puesto al descubierto vestigios de tecnología, como el horno de reverbero de Ezeón Gober, en Israel, o el bloque de vidrio de tres toneladas enterrado cerca de Haifa. La aparición, en esta región del mundo de técnicas, de ideas nuevas, de religiones, como si se tratase del crisol de la historia huma­na, suscita la siguiente pregunta: ¿Fueron escogi­dos estos lugares por los Maestros venidos de las estrellas? ¿Cómo, y por qué?  Sagan imagina cinco orígenes posibles de los visitantes: Alfa del Cen­tauro, Epsilon del Eridano,      61 del  cisne, Epsilón del Indio y Tau de la  ballena, a quince años luz de nosotros. Y concluye: <Historias como la le­yenda de Oanes, y las figuras y textos más anti­guos concernientes a la aparición de las primeras civilizaciones terrestres (interpretados, hasta hoy, exclusivamente como mitos o desvaríos da la ima­ginación primitiva), merecerían estudios críticos más amplios que los realizados hasta la actualidad. Estos estudios no deberían rechazar una rama de investigación relativa a contactos directos con una civilización extraterrestre».

Hemos llegado, sin duda, a una fase de riqueza y de poder que empieza a permitirnos la más amplia investigación de nuestro pasado remoto. Y Platón parece dirigirse a nosotros, cuando es­cribe en Critias:   «Sin duda los nombres de estos autóctonos fue­ron salvados del olvido, mientras se oscurecía el recuerdo de su obra, como consecuencia tanto de la desaparición de los que habían recibido su tra­dición como de la longitud del tiempo transcurri­do. En efecto, siempre, después de los hundimientos y los diluvios, lo que quedaba de la especie humana sobrevivía en estado inculto, teniendo co­nocimiento únicamente de los nombres de los príncipes que habían reinado en el país, y muy poco sobre su obra. Por esto les gustaba dar es­tos nombres a sus hijos, aunque ignoraban los méritos de estos hombres del pasado y las leyes que habían promulgado, a excepción de algunas tradiciones oscuras y relativas a cada uno de ellos. Desprovistos como estaban, ellos y sus hijos, du­rante muchas generaciones, de las cosas necesa­rias para, la existencia, absorta la mente en estas cosas que les faltaban, y tomándolas como único tema de sus conversaciones, no se preocupaban con lo que había ocurrido con anterioridad, ni de los acontecimientos de un pasado remoto. En realidad, el  estudio de las leyendas, las investigaciones re­lativas a la Antigüedad, fueron dos cosas que, con el ocio, entraron simultáneamente en las ciudades, desde el momento en que éstas vieron aseguradas, por algunos años, las necesidades de la existencia; pero no antes».

Estas dos cosas que entran en nuestras ciuda­des, tal vez nos harán sensibles a una circulación entre los tiempos sumergidos y los tiempos aún por venir; tal vez nos enseñarán que nuestro enor­me esfuerzo por surcar el cielo corresponde a un afán antiquísimo y heroico de continuar la con­versación. Tal vez veremos nuestros orígenes y nuestros fines como los dos momentos de una relación con la vida y la inteligencia del Universo. Naturalmente, cuando pensamos en estas cosas, cuando buscamos las posibilidades del futuro, de­bemos tener muy presente el proverbio chino: «El que espera a un jinete debe cuidar muy bien de no confundir el ruido de las pezuñas con los lati­dos de su corazón». Pero es preciso que la espe­ranza haga latir con fuerza el corazón.

 

El autor

Manuel Sancho
Barcelonés/Español. Su vida profesional ha estado siempre vinculada al mundo de la informática, cuya evolución, desde sus inicios hasta la explosión de Internet, ha podido seguir de cerca. Tal vez como contrapunto a su actividad profesional, sus aficiones han seguido un camino distinto. Ávido lector de todo tipo de temas y aficionado a la música, ha dedicado muchos años al estudio de antiguos mitos y leyendas. Dicho estudio le ha llevado a la conclusión de que en la más remota antigüedad han existido civilizaciones muy avanzadas, de las que todavía se conservan importantes vestigios.  
Novelas y relatos escritos por el autor del blog y publicadas en Bubok :

 
 




¿Cómo podrían ellos saber detalles de Urano y Neptuno que nosotros hemos redescubierto recientemente con la misión del Voyager 2?

El dogma conocido como historia aceptada no proporciona ninguna respuesta, y ya es tiempo para irlo desechando. En ausencia de evidencia contrario, sería bueno comenzar a creer a los sumerios y lo que ellos dejaron escrito sobre los Anunnaki.

Existe otra razón del porqué se pensaba en los Anunnaki como dioses: ellos fueron nuestros creadores. Según los archivos Sumerios, los Anunnaki aterrizaron primero en la Tierra hace aproximadamente 432.000 años, en un tiempo en que la evolución de la Tierra estaba en el punto de los homínidos. Los Anunnaki vinieron a la Tierra, no para jugar a ser Dios, sino por una razón más práctica: para recolectar minerales para el uso en su planeta-hogar. La dificultad de minar pronto se hizo demasiado duro para ellos, y entonces tuvieron la idea crear un trabajador esclavo.

El gobernante de su planeta-hogar, Anu le dio la orden a su hijo Enki quien trabajaba en la misión de la Tierra como principal científico genético, crear, a través de la ingeniería genética, a un nuevo ser, el obrero- esclavo. Este ser tenía que ser lo suficientemente adelantado como para que pudiese realizar trabajos complejos, es decir, más adelantado que cualquiera de los animales disponibles, pero también menos adelantado que los propios Anunnaki, para que éstos pudieran justificar el no tratar a los nuevos seres como personas morales y poder usarlos como esclavos.

Enki



La solución de Enki fue crear un genético híbrido entre los homínidos terrestres y los mismos Anunnaki. Después de muchos experimentos fallidos, recontados en detalle en la épica Sumeria de Atra-Hasis, por fin tuvieron éxito. El resultado fue Homo Sapiens.

Los líderes Anunnaki encontraron que estos nuevos seres llenaban sus expectativas, y los pusieron a trabajar en las minas y en otras partes de sus colonias, que incluyeron la Antigua Mesopotamia. Los primeros hombres trabajaron para sus dioses. La palabra Semítica "avod " que se interpreta hoy como "el culto", literalmente significa "trabajan para." Ése fue el principio de la relación entre hombres y dioses. Los primeros hombres no rindieron culto a sus dioses, ellos trabajaron para ellos.

¿Cómo, entonces evolucionaron los humanos de una raza esclava a una civilización? Esto pasó gracias a Enki. Mientras la asignación de Anu fue crear una raza de esclavos, en su corazón, Enki quiso más. Él quiso jugar a ser Dios, y crear a un ser a su imagen y semejanza, similar a él, no sólo físicamente, sino también mental, intelectual, emocional, y espiritualmente, incluyendo todas las habilidades psíquicas. Y esto fue lo que hizo.

Los otros líderes Anunnaki estaban, al principio enfurecidos y trataron de destruir la creación de Enki. Sucedió que la última edad de hielo estaba por acabar en ese momento, y un gran diluvio barrió la Tierra. Fue un evento completamente natural, pero el líder Anunnaki Enlil decidió usarlo para librarse de la creación de Enki. Enki, sin embargo, frustró su plan salvando a un grupo de humanos guiados por uno que vino a ser conocido como Noé.

La transformación del animal-esclavo en la Persona Moral inteligente y emocional que nosotros llamamos el ser humano se activó por Enki quien concede un regalo de amor a sus criaturas. Esta casualidad se recuenta, con mucha distorsión, como de costumbre, en la Biblia. "La serpiente" ("nahash" en el hebreo original que tiene muchos otros significados) quién sedujo Adán y Eva al "pecado" fue Enki. La "fruta" que ellos "comieron" no fue una manzana, ni cualquier otra fruta física en absoluto. La palabra "la fruta" usada allí tiene un significado sexual.



Adán y Eva no comieron fruta, ellos hicieron el amor. El amor específicamente hecho, en lugar de meramente comprometido en la reproducción. Como todos sabe, la conducta sexual humana es notablemente diferente de eso de cualquier otra especie. Los animales procrean meramente, los humanos hacen el amor. Esta diferencia es el resultado de lo que Señor Enki hizo a una pareja humana ese día en el E.DIN (el nombre Sumerio original del que el Edén Bíblico fue derivado).

Precisamente como Enki predijo y planeó, concediéndoles a los humanos el hacer el amor ("sabiendo" en el lenguaje del Antiguo Cercano Oriente) a los humanos fue un disparador que abrió el potencial espiritual más alto y una de las formas psíquicas de la emoción humana más alta llamado amor. Un hombre y una mujer ya no son animales, son ahora Seres Morales dotados de la capacidad más alta por conocer y amar.

Todo esto fue gracias al Señor Enki, a su hermanastra y compañera de amor ocasional, y compañera, también en la creación del ser humano, la Científico Anunnaki de la Vida, Lady Ninmah, llamada también Mami, por los sumerios, la madre de todos los hombres. La palabra para madre es "mamá", "mami", o algo similar en cada idioma en la Tierra.

Mientras inicialmente enfureció a los otros Anunnaki, incluyendo a Enlil, eventualmente aceptaron la hazaña de Enki. Les concedieron a los humanos los elementos esenciales de civilización y les permitieron vivir lado a lado con ellos. Los humanos se repartieron en tres regiones:  Mesopotamia, Egipto y El Valle Indo.



Toda la evidencia apunta a que los dioses Anunnaki fueron vencidos y forzados fuera del plano tidemensional de la Tierra por el Dios Yahweh/Jehovah de la Judeo-cristiandad en el periodo alrededor de 2000 A.C. al 1000 DC. El problema empezó alrededor del 2200 A.C. cuando los Anunnaki estaban luchando entre ellos sobre si el hijo de Enki, Marduk conseguiría su deseo de tomar el mando sobre los asentamientos humanos de los otros dioses Anunnaki.

En ese tiempo, algo muy extraño le estaba sucediendo a un hombre de descendencia Sumeria llamado AB.RAM. Él recibió las instrucciones de algún dios de mutilar el prepucio de su miembro genital y hacer el mismo a todos los varones en su casa y todos sus descendientes.

Desafortunadamente, el único documento conocido hasta ahora que relata este evento directamente es la Biblia hebrea que  ha sido editada de una manera muy perjudicial: se atribuyeron los hechos de muchos dioses diferentes al presunto Dios, haciendo muy difícil de determinar aisladamente hoy en día realmente qué dioses hicieron a menos que hubiera otro documento aparte de la Biblia que relacione este evento, ya que todos los otros documentos antiguos son muy más claros identificando a los individuos involucrados, ya sean dioses u hombres.

Las instrucciones de la mutilación corporal hacen muy improbable el hecho de que el dios que las dio fuera uno de los Anunnaki, ya que no existe evidencia alguna de que cualquiera de los Anunnaki haya actuado alguna vez con tanta crueldad insensata.

No podría nombrar a ningún líder Anunnaki que hubiese deseado que cada hombre, generación tras generación, aun cuando no sea generalizado en la Tierra, sólo en una nación, el sufrir esa mutilación y tortura insoportable que, indudablemente dejará cicatrices para toda y lo priven para siempre de la habilidad de disfrutar el sexo plenamente.

(El prepucio del pene es el tejido erógeno primario en los hombres, y su levantamiento reduce grandemente el placer sexual para ambos compañeros, haciendo incluso en algunas ocasiones que resulte hasta doloroso tener sexo.)

La circuncisión es una atrocidad contra la humanidad y contra la naturaleza. Los varones de todas las especies en Tierra que tienen penes tienen prepucios. Está allí por una razón, y el único motivo posible para pedir su mutilación, para la cual no existe absolutamente ningún beneficio, es un deseo de causar daño, dolor y sufrimiento a las personas. El dios que dio tales instrucciones a Abram debe de haber sido uno muy malo.

La lógica sugiere que este dios era el Dios Yahweh del Judaísmo, pero hay prueba directa de esto hasta ahora. Una de las direcciones principales en mi investigación actual es determinar con certeza la identidad del institutor de la mutilación del pene hebrea, pero todavía no la he completado. En cualquier caso, la primera aparición de Yahweh en la Tierra de la que hay  certeza es en el tiempo del Éxodo biblico y la creación de Israel en 1433 A.C. Fue para entonces que la historia de humanidad fue re-escrita creando la versión falsificada de ella, y lamentablemente continúa enseñándose hasta el presente día.

 
 



Esta versión falsificada de la de historia es el libro del Génesis, y la Biblia en general. Promulga el dogma de un Dios que creó el Universo, después, el hombre fue creado (intencionalmente lo creó imperfecto puesto que requiere corrección quirúrgica de cada individuo), y luego después juzgó a la mayoría de sus criaturas como inferiores y los puso en subordinación a sus personas escogidas, la Raza Maestra judía.

Los primeros cinco libros de la Biblia, incluso Génesis, estaban compuestos por Moisés bajo la dirección de Yahweh. En su mayor parte consiste de versiones revisadas y distorsionadas de documentos históricos Sumerios mucho más exactos y detallados. La historia Bíblica de la creación de la Tierra y los cielos es una versión revisada y distorsionada del texto Sumerio que describe la formación del sistema solar tal y como era enseñada a los sumerios por los Anunnaki. La historia de la creación de Adán y Eva es una versión revisada y distorsionada la versión detallada y técnicamente exacta de cómo y porqué los Anunnaki crearon a la humanidad a través de la ingeniería genética.

En ambos, la creación de la Tierra y del sistema solar, y en la creación, mucho más tarde, de la Humanidad, el Dios Judeo-cristiano es culpable de plagio: Está tomando créditos por algo que el no hizo. Él no creó el Universo, eso fue hace alrededor de unos 15 mil millones años, mucho antes de él. El sol y los planetas del sistema solar se condensaron de una nube de gas y polvo por procesos naturales hace 4.6 mil millones años, y el Dios de la Biblia  no tuvo nada que ver en ello.

Los primeros humanos fueron creados por Lord Enki y Lady Ninti del décimo planeta del sistema solar, y no por Yahweh. La primera aparición del Dios Judeo-cristiano en la fase fue cuando él vino a la Tierra en 1433 A.C. para establecer una nación que le rendiría culto (el significado de la palabra original es "trabajar para" él), o quizás 600 años antes, cuando instituyó la bárbara práctica de mutilación del prepucio de la parte genital masculina.
 
Sin embargo, controlar a Israel solamente, no fue suficiente para Yahweh. Él quiso tomar el mando de la Tierra entera de los Anunnaki, los creadores y protectores de la humanidad, para pisotear a la indefensa humanidad hacia la esclavitud y declive. Un milenio y medio antes del nacimiento de Cristo, se lucharon largas y amargas guerras en Israel, encabezadas por Yahweh y los líderes Anunnaki del resto del antiguo Medio Oriente (Marduk de Babilonia, Ashur de Asiria, y Sin de Harran).

 


 



Los siglos de amarga guerra desgastaron y cansaron al antiguo Medio Oriente, y los Anunnaki perdieron la partida. Los griegos consiguieron ver a los Anunnaki quienes también era sus dioses, cara a cara, solamente en su mas temprana edad Homérica. Para el tiempo de los grandes filósofos griegos ya los Anunnaki se habían ido del escenario político del antiguo Medio Oriente, y los griegos retuvieron sólo memorias distorsionadas y descoloridas de sus dioses.

Forzados por Yahweh fuera del antiguo Medio Oriente, hacia dónde se fueron, entonces, los Anunnaki? Se establecieron en Europa. Se volvieron los dioses de los antiguos europeos quienes no eran bárbaros, como popularmente se ha creído, sino que fueron guiados por los Anunnaki para establecer una alta civilización.

Pero Yahweh codició también Europa , y lo consiguió, haciendo fluir ríos de sangre humana, tal como era su costumbre.  Roma fue un plan hábilmente creado. Al principio parece que existió otra cultura bajo el amparo de los Anunnaki: los dioses romanos que fueron copiados de los griegos, y los últimos eran Anunnakis. Sin embargo, existe una duda .

Mientras que la cabeza del panteón romano generalmente se piensa que fue Júpiter, un paralelo del Zeus griego, quien viene a ser la misma persona de Hittite Baal y el Shamash Semítico, el comandante de funcionamientos espaciales de los Anunnaki, la cabeza del panteón romano también era conocido como Júpiter, la sugerencia que nos da Sitchin es muy creíble, de que Júpiter es un juego de palabras significando Jehovah, el nombre en latín para Yahweh.

Si la cabeza del supuestamente panteón pagano (es decir, de guía Anunnaki) romano era realmente Yawheh disfrazado, muchos misterios se vuelven menos misteriosos. El papel histórico de Roma se pone más claro, transformando al Judaísmo en Cristianismo, extendiendo así el poder de Yahweh desde Palestina hasta Europa. La iglesia sostiene la versión falsificada de la historia mundial, conocida como la Biblia hebrea y la renombró el Antiguo Testamento. La verdadera historia, así como todas las otras ciencias, fueron suprimidas de la manera más atroz, quemando la Biblioteca de Alejandría y torturando y matando a todos sus estudiosos. Y, de nuevo, había algo real, y no meramente una fuerza imaginaria, detrás de todos estos eventos.

¿Cómo pudo San Pablo, él solo, someter a casi toda Europa y al mundo civilizado de ese entonces, a esta dogmática religión?



 


 


¿Cómo pudo un solo e insignificante grupo de personas, como lo eran los primeros Cristianos, llegar a darle a la iglesia tanto poder en la edad media? .... Solamente hay una explicación: que fue Yahweh quien tomó el mundo.

Esta hipótesis se apoya en una sangrienta evidencia. En cada lugar en donde estaba teniendo lugar la conversión a la Cristiandad, se podía ver todo siempre de esta misma manera: un ejército de fanáticos cristianos matando gente en masa, incendiando ciudades y pueblos, siendo siempre el mismo adversario: "los paganos", es decir, los seguidores fieles de los Anunnaki.

Ahora sabemos que los dioses paganos no eran mitos, sino que visitantes de carne y hueso de otro planeta, quienes crearon a la humanidad. Y si bien a veces molestaban seriamente, generalmente eran nuestros bienhechores. Se pone claro, entonces, que los blancos reales de la celosa destrucción cristiana no eran los "creyentes" en los dioses paganos (seguidores sería la palabra correcta, ya que no se puede hablar seriamente sobre creer o no creer en la existencia de alguien a quien se le puede dar un apretón de manos), sino que los propios dioses.

También está claro que una chusma de fanáticos armados con arcos, flechas y lanzas, no podrían haber representado una seria amenaza para viajeros espaciales que poseían cohetes, rayos láser, y maquinaria pesada. Por consiguiente, de nuevo se vuelve creíble que la iglesia cristiana fue ayudada por el Dios Judeo-cristiano en sus despreciables actos.

Esto vierte mucha luz acerca de quién debió ser este Dios. El veredicto está claro: Dios es el más grande delincuente que este planeta ha visto alguna vez, una gran fuerza cósmica apoyada en la destrucción y decaimiento que propone un grave peligro a la humanidad.  Y lo que es el más ominoso es que en estos momentos lleva la delantera, y el mundo entero está ahora sumergido bajo su oscura nube.

Para tener el dominio mundial, no es suficiente controlar sólo una parte del mundo, aunque sea una parte importante. Uno debe controlar el mundo entero. No es suficiente para Yahweh controlar Europa e Israel a través de la Judeo-cristiandad, sino que también necesita controlar el Medio y Cercano Oriente a través de Islam. Tomó provecho de la situación.

Después de que los Anunnaki dejaron el Cercano y Medio Oriente, las personas que vivían allí continuaron rindiéndoles culto. El jefe de ellos en ciertas tierras era Sin/El el aka Alá el comandante anunnaki de la  base lunar. Y así, las cartas se jugaron hacia las manos de Yahweh: él simplemente asumió la identidad de Alá, y envió a Mahoma para crear una nueva religión en la cual Alá se volvió otro Yahweh.

El verdadero Nannar/Sin/El/Allah no andaba cerca para protestar el robo de su identidad. El cronometraje confirma la hipótesis: todo esto estaba sucediendo exactamente al mismo momento que Europa y Rusia caían en el oscurantismo de la Cristiandad.

¿Qué evidencia existen de que Nannar/Sin/El/Allah está actualmente en la luna con su compañía entera?

Además de la evidencia general para una base activa no-humana en la luna, se rumora ampliamente en ciertos círculos que los astronautas americanos no fueron muy bienvenidos por los operadores de esta base. Simplemente, los yanquis fueron informados de que no eran bienvenidos en la luna y que debían regresar de donde llegaron. Como resultado de esto, el programa de la luna fue apresuradamente abandonado, y los soviéticos nunca fueron allí, no porque ellos no pudieran, sino porque ellos ya sabían de esto.

 

 

fuente http://arucasblog.blogspot.com/2010/02/los-anunnaki-y-el-origen-del-hombre-1.html



Si la base de la luna está bajo comando Anunnaki como sospecho, su falta de hospitalidad hacia los embajadores del Tío Sam es bastante comprensible. El imperialismo americano actual, odiado por el resto del mundo, está etiquetada como "conspiración judía" por muchos, y que es casi ciertamente un tentáculo de Yahweh.

La meta a la que sirve es la meta de Yahweh: la destrucción de humanidad a través de la esclavitud y el deterioro de las cualidades que nos hacen humanos, las cualidades que Señor Enki nos dio al hacernos Seres Morales.

Yahweh realmente debe de estar muy agradecido con el sistema americano, ya que ha elevado su sucio trabajo a nuevas alturas con sofisticadas técnicas como son las mutilaciones de pechos y mutilaciones gastrointestinales y químicas. Y la estadística en la tasa de circuncisión y el nivel de influencia Judeo-cristiana en la vida cotidiana en el EE.UU. y el resto del mundo Occidental nos revelan mucho.














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